Se metió en una reunión de amigas y mató a su ex de un tiro en la cabeza

Una joven de 21 años fue asesinada por su ex pareja de un balazo en su cabeza en una vivienda de la ciudad cordobesa de Río Cuarto, donde participaba de una reunión con amigas. El sospechoso fue detenido luego de esconderse en la casa de una de sus hermanas.
martes, 9 de noviembre de 2021 · 09:09

El episodio ocurrió la mañana del sábado cuando Lara Gigena estaba concluyendo una reunión con amigas en una vivienda situada en Thomas Edison al 500.

En esas circunstancias llegó el ex novio de Gigena, identificado como Ariel Torres (23), con quien se generó una discusión en la vereda de la casa.

De acuerdo al relato de testigos, la dueña de la vivienda intentó hacer que Gigena reingresara al domicilio para que no continuara la discusión, momento en que Torres extrajo un arma de fuego y le disparó por la espalda.

La joven, que era madre de dos niños, recibió un tiro en la cabeza y murió cuando era trasladada al Nuevo Hospital de Río Cuarto, informaron medios locales. La bala perforó el cráneo y le dejó un orificio de ingreso y salida.

"Una de las amigas se asomó por la ventana y vio que Ariel le estaba pegando a mi hermana. Entonces salió y la defendió. La intentó meter adentro de la casa y él vino con un arma y le pegó un tiro de atrás", relató una hermana de la víctima a radio LV16.

Tras atacar a la mujer, Torres, con el arma en la mano, huyó corriendo del lugar y se refugió en el departamento de una hermana, en Corrientes al 700, a pocas cuadras de distancia del lugar del femicidio. Pero fue la propia hermana quien dio aviso a la policía. A Torres le secuestraron un revólver calibre 38.

Finalmente, el acusado fue detenido y quedó a disposición del fiscal Fernando Moine, quien informó a los medios locales que "no hay denuncias previas de violencia" y que se están tomando los testimonios para conocer los detalles del hecho criminal.

Asimismo, dijo que el joven fue detenido e imputado por "homicidio calificado por mediar violencia de género, por el vínculo y por el uso de arma de fuego", y que la indagatoria se fijará una vez que cuente con todos los elementos de pruebas.

Un embarazo perdido a golpes
Samira, hermana de Lara, contó a la prensa que la relación entre ambos había sido de aproximadamente un año: "Estaban bien al principio, después llegaron las peleas y los maltratos". Y añadió que anteriormente su hermana perdió un embarazo porque Torres le había pegado.

La misma noche del crimen, Lara había escrito en su cuenta de Facebook un mensaje: "Qué onda hoy, o me tendré que ir a dormir?". Eso fue antes de ir a la reunión con amigos a la que también asistió el femicida.

"Ellos habían peleado, él se fue y luego volvió con el revólver. Ella quería olvidarse de él. Mi hermana perdió un hijo de él por los golpes que le dio estando embarazada", reveló la hermana de la víctima sobre los antecedentes violentos de la relación.

Por su parte, una amiga de Lara habló con otro medio local y contó que ella le había contado que "Ariel ya le había disparado y la bala le rozó la pierna".

"También le pegó dos culatazos en la cabeza y otra vez le pegó una piña abajo de un puente. Me decía que no quería denunciarlo porque tenía miedo que se desquitara con la hija o que le hiciera algo a la familia", agregó.

En septiembre de 2020, el ahora detenido por el homicidio de Lara Gigena, había cambiado su foto de perfil en Facebook con una leyenda que marcaba su supuesta postura en contra de la violencia de género y los femicidios: "Nací para cuidar a la mujer. No para violarla ni matarla".

Marcha para pedir justicia
Este mediodía, familiares, amigos y vecinos de Gigena convocaron una marcha para repudiar el hecho y pedir justicia por el crimen.

Ni Una Menos Río Cuarto señaló que la convocatoria es en el edificio de Tribunales, donde exigirán justicia por Lara Gigena y también por Mónica Ordóñez, asesinada el 5 de agosto de 2020.

Ordóñez fue encontrada muerta en una antigua báscula del predio de El Andino. Por el crimen fueron imputados y detenidos dos sospechosos, quienes recuperaron la libertad a los dos meses por falta de pruebas firmes en su contra.