Vaciaron la casa de Lucio Dupuy y arrojaron sus juguetes a la calle

Vecinos alertaron que un grupo de personas habían ingresado a la vivienda del pequeño asesinado en Santa Rosa por su madre y su novia, y tiraron a la vereda muchos de sus juguetes. Aseguran que fueron familiares de las dos detenidas.
viernes, 31 de diciembre de 2021 · 15:14

Este jueves un grupo de personas ingresó al departamento donde vivía Lucio Dupuy, el niño asesinado en Santa Rosa por su madre y su novia, y tiraron a la calle sus juguetes.



Algunos de los vecinos fueron testigos de este hecho y alertaron a la policía. Incluso se llevaron lo que los intrusos tiraron a la calle, para resguardarlo a la espera del padre y de los abuelos del nene que están en General Pico.

Además de los juguetes, tiraron un colchón grande, el colchón rojo de Lucio, ropa, botellas y otros elementos. El colchón del nene también se lo llevó gente que pasaba por esa vivienda de calle Allan Kardec al 2300.

En las redes, indicaron a los dueños del departamento, pero los vecinos lo negaron terminantemente. "Serían familiares de las dos detenidas. Trajeron un flete y se llevaron varias cosas. Cerca de las 11 de la mañana. Lo que no les servía, lo tiraron en la vereda. Mucha gente se llevó cosas, como algunos juguetes", contó una vecina.



La madre de Lucio y su pareja están detenidas en la Penitenciaría de San Luis. Magdalena Espósito Valenti está acusada del delito de homicidio calificado por el vínculo -que prevé una pena de perpetua-, en tanto que Abigail Páez está apuntada por homicidio simple -de 8 a 25 años-. Se espera, sin embargo, que la calificación de los delitos se agrave.

Según se pudo determinar en la autopsia, Lucio murió por "múltiples golpes" y, además, se comprobó que tenía -de vieja data- mordeduras, quemaduras de cigarrillo y signos de abuso sexual.

De acuerdo a lo que revelaron fuentes médicas, Lucio ingresó en su corta vida en reiteradas oportunidades a Enfermería del Hospital Evita: había sufrido una fractura en una mano y la quebradura de un dedo. Sin embargo, esas señales no fueron advertidas. Tampoco en la Justicia se hicieron denuncias o se presentaron indicios que alertaran situaciones de violencia.