Femicidio de Lucía Fernández: la autopsia confirmó que no estaba embarazada

Mendoza-La hipótesis principal sostenía que su novio la había matado porque le dijo que estaba esperando un hijo suyo. La situación del confeso autor todavía no se define, porque esperan resultados de peritajes y otros informes.
domingo, 5 de septiembre de 2021 · 16:15

 

"Conmocionado y sobrepasado", así describió una alta fuente judicial la situación bajo la que se encuentra el confeso autor del femicidio de Lucía Inés Fernández (15), ocurrido el mes pasado en Maipú. El chico, de 14 años, empezó a recibir un tratamiento por parte de especialistas hace pocas horas, pero su futuro aún no está definido.

Su destino podría estar en algún hogar de menores o un centro de rehabilitación de adicciones, donde continúe recibiendo la contención adecuada. También podría ser reintegrado a su familia, aunque esa posibilidad es la más lejana.

Mientras las autoridades aguardan una serie de informes para tomar una decisión, en los últimos días se incorporó al expediente una de las pruebas más importantes: la autopsia del cadáver de la víctima. 

A través del estudio necrológico se demostró que Lucía no estaba embarazada. Esa posibilidad se analizó debido a que el acusado aseguró, durante una confesión espontánea en medio de su detención, que había asesinado a Lucía porque ella le dijo que estaba esperando un hijo suyo.

Más allá de que los peritos no hallaron la presencia de un feto, embrión u otro indicio que confirmara que la víctima estuviese embarazada, los detectives no descartan que la estudiante le haya dicho eso a su novio, por algún motivo que se desconoce, explicaron las fuentes consultadas.

Los pesquisas, liderados por el fiscal Penal de Menores Gustavo Farmache, también están profundizando sobre el perfil del presunto matador, para determinar si tenía antecedentes de haber protagonizado hechos violentos. Aunque esos informes aún están pendientes de ser incorporados al expediente.

En tanto, todavía no se le realizaron al chico los peritajes psiquiátricos y psicológicos, debido al estado emocional en el que aún se encuentra. Ante este tipo de situaciones, los especialistas prefieren esperar a que pasen un tiempo después del hecho, para hacer un análisis más objetivo.

Por último, otro de los análisis de importancia que restan sumar a la instrucción es el de los celulares incautados. A través de los mismos buscarán confirmar que efectivamente haya existido una relación "de pareja" entre víctima y el confeso victimario.

De los aparatos también podría surgir información que permita terminar de darle forma a la hipótesis sobre el móvil del ataque letal.

Así las cosas, debido a que el único sospechoso es menor de 16 años, por lo que es inimputable, una vez que se terminen de incorporar las pruebas restantes, la causa será archivada.

Horror en Maipú

Corrían las 20 del martes 24 de agosto cuando un vecino del distrito de Rodeo del Medio salió de su casa para buscar leña en una finca abandonada de calle Pueyrredón, hacia el sur de la ruta 60.

En su recorrido, el hombre quedó paralizado cuando observó el cadáver de una joven tendido sobre el suelo. El cuerpo tenía el rostro desfigurado a golpes y estaba ensangrentado.

Rápidamente, dio aviso a la línea de emergencias 911 para alertar a las autoridades. Efectivos de la zona se trasladaron hasta el lugar y constataron la novedad, por lo que dieron intervención al personal policial y judicial de Homicidios.

Ver también: "Me había contado que tenía un novio y estaba contenta con él"

El fiscal Carlos Torres, que tomó la causa en un primer momento, activó el protocolo de femicidios, por lo que un perito del Cuerpo Médico Forense (CMF) se trasladó hasta la escena. 

El médico legista determinó que la víctima fue atacada a golpes en el rostro con un elemento contundente y con un elemento cortante en el cuello, el tórax y en la espalda, heridas que le provocaron la muerte. 

Policías ingresando a la finca donde hallaron el cadáver de la adolescente.

Cuando los pesquisas identificaron el cuerpo, constataron que se trataba de Lucía Fernández y que hacía pocos minutos sus padres habían radicado la denuncia de paradero. Los progenitores sostuvieron que la adolescente salió de su casa para ir al colegio y jamás regresó.

El relato coincidía con los indicios levantados en el teatro del hecho, debido a que cerca del cuerpo se halló la mochila de la víctima con carpetas y útiles escolares. 

Al día siguiente, la investigación avanzó rápidamente gracias a la declaración de un testigo, quien sostuvo que, horas antes del hallazgo del cadáver, había visto a Lucía junto a un compañero suyo de la escuela. 

Ante eso, los sabuesos de Homicidios se dirigieron hasta la casa del chico y, tras entrevistar a la madre, el propio sospechoso se quebró y confesó la autoría del asesinato. 

En la vivienda del menor se halló unas zapatillas con manchas de sangre y un cuchillo tipo Tramontina, que utilizó para quitarle la vida a Lucía. 

 

El Sol

Más de