Las declaraciones del padre de Fernando Pastorizzo tras la explosiva confesión de Nahir Galarza

Gustavo Pastorizzo aseguró que se trata de un juego mediático y remarcó que la sentencia a perpetua está firme. Este viernes se conoció que la joven le manifestó a su abogada que el autor del crimen era su padre.
viernes, 7 de enero de 2022 · 20:00

Horas después de que trascendiera la última versión de Nahir Galarza (23) sobre el asesinato de su novio Fernando Pastorizzo (20), ocurrido a fines del 2017 en Gualeguaychú, Entre Ríos, salió a responder el padre de la víctima y desestimó los dichos de la joven condenada a prisión perpetua por el hecho. 

"Yo no maté a Fernando, fue papá", sostuvo la acusada a través de su abogada,  Raquel Hermida Leyenda. Ante esto y frente a la requisitoria de TN, Gustavo Pastorizzo, progenitor de la víctima, aclaró que no se prende en  “juegos mediáticos”. 

De esta manera le restó importancia a la explosión que generó la presentación que hizo la joven mediante su representante legal. 

Desde el entorno del chico fallecido nunca han dudado sobre la autoría de Galarza en el crimen y remarcan que la sentencia ya quedó firme en tres oportunidades. Además, descartan que Nahir por aquellos tiempos haya sufrido violencia de género. 

El homicidio ocurrió a las 5 del 29 de diciembre de 2017, cuando la víctima fue encontrada en la calle con un tiro en la espalda y otro en el pecho, junto a su moto y dos cascos tirados en el suelo.

En el inicio de la investigación Galarza declaró como testigo y dijo que había visto a su novio la noche anterior, aunque ante la sumatoria de pruebas quedó detenida y en una segunda declaración reconoció que lo había matado pero que había sido de manera accidental.

El julio de 2018, el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguaychú condenó a Nahir por unanimidad a prisión perpetua por considerar que “ha quedado destruida la hipótesis de la defensa de que los disparos se produjeron de manera involuntaria”. Según los peritajes, Nahir asesinó a Fernando de dos balazos con el arma reglamentaria de su padre, Marcelo Galarza, efectivo policial.