Rosario violento: mensaje mafioso con un muerto

En sus ropas llevaba un texto sobre supuestos pibes sicarios de la barra, presuntamente dirigido a la banda de Los Monos.

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Un hombre de 29 años, Lorenzo Altamirano, fue llevado hasta el frente del estadio de Newell's y ejecutado de tres tiros la noche del miércoles. Entre sus ropas se encontró un papel manuscrito con un mensaje a 'pesados' del mundo narco que están presos, para que "dejaran de sacar pibes del club para tirar tiros en Rosario". El dato más sugerente es que los pesquisas no tenían -al cierre de esta edición- un nexo entre la víctima -malabarista y músico punk- y el mundo leproso, aunque no descartaron hallarla en las próximas horas. Con ese objetivo la Agencia de Criminalidad Organizada, con los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra a la cabeza, se hicieron cargo de la causa. No resulta menor el dato ya que estos fiscales tienen a Damián "Toro" Escobar y a Leandro "Pollo" Vinardi presos en distintas investigaciones. Son dos de los destinatarios del mensaje escrito en el papel.

“Anoche después del ensayo asesinaron a nuestro amigo y hermano Jimi”, postearon desde las redes de Bombas de Rabia, agrupación punk local. Lo mismo hizo la cuenta CualkierAA, otro grupo del mismo estilo donde Altamirano tocaba el bajo: “Hoy nos toca atravesar esta pérdida enorme en nuestras vidas. Estamos destrozados y con mucha impotencia... se llevaron la vida de un pibe inocente gracias a la inoperancia de nuestros políticos que les chupa un huevo si nos roban, violan o nos matan”.

El fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos, Ademar Bianchini, quien se había hecho cargo inicialmente de la investigación reveló que la víctima fue trasladada en auto por los asesinos hasta el lugar elegido de la ejecución. Por eso no descartó que el crimen sea un mensaje para alguien relacionado con la barra del club del parque Independencia.

“Llegó un automóvil, presumiblemente un Renault Sandero, hasta la puerta 6 de la cancha de Newell’s, con varias personas a bordo”, relató el fiscal. Agregó que “no está determinado el número de ocupantes que en ese lugar se bajaron del auto. Descendieron Altamirano y algunos más, y ahí le dispararon a la víctima, en el lugar. La secuencia continuó con el Sandero retirándose del lugar y un rato después un vehículo de similares características fue encontrado cerca del lugar del crimen, incendiado”.

Bianchini dijo que se están relevando las cámaras de video vigilancia que hay en el club, y en ese sentido aclaró que por la hora en que ocurrió el hecho y por la lluvia que caía en ese momento, ya no había socios en el sector de parrilleros del club. “Además, no fueron disparos dirigidos contra el club, sino que fueron tres o cuatro balazos dirigidos a Altamirano. Aunque los parrilleros hubieran estado llenos de gente, el ataque no hubiera causado riesgo para los socios”.

En ese sentido, entendió que el lugar elegido para el crimen pudo tener una o dos razones. “Para dar algún gesto simbólico de hacerlo frente a la cancha de Newell’s o para aprovechar el anonimato o privacidad que brinda el parque a esa hora de la noche”, detalló Bianchini.

Consultado sobre si este crimen puede estar vinculado a la interna de la barra de Newell’s, señaló: “No tengo elementos para suponer que esté relacionado a ese tema. Puede ser que tenga que ver con alguien que esté cerca de algún miembro o ex miembro de la hinchada, pero no a la barra como tal y menos en un conflicto entre grupos”.

Una de las hipótesis a comprobar en los próximos días con el avance de la causaes que Altamirano fue “levantado” para ser utilizado como mensajero. Es decir, podrían haberlo matado delante de la cancha para dejar en sus prendas la nota con destino a integrantes de la barra leprosa, pero sin tener relación alguna con los victimarios.

El asesinato de Altamirano fue precedido, cerca de las 22, por otro hecho vinculado por similar texto escrito a mano en un papel, que dos hombres en moto dejaron a metros de la seccional de Villa Gobernador Gálvez después de disparar contra un patrullero estacionado frente a la dependencia policial de Nahuel Huapi y Pellegrini, de la ciudad vecina. “Nicolás Avalle, Leonardo Vinardi, dejen de sacar a los pibes del club a tirar tiros en Rosario”, estaba estampado a mano, en rojo y con errores de ortografía, en el mensaje.

En cuanto a si el asesinato de Altamirano tiene puntos de contactos con la balacera contra la subcomisaría 26ª de Villa Gobernador Gálvez, el fiscal no lo descartó. “Podría tener vinculación por la carta que dejaron en la seccional, pero no por el vehículo utilizado. Fueron hechos casi simultáneos. El que se usó en el parque se quemó pocos minutos después y cerca del lugar del hecho”, precisó.

Sobre el mensaje intimidatorio que dejaron los autores del tiroteo a la comisaría, el fiscal dijo: “Todavía no me atrevo a elaborar conjeturas. Trato de reunir información sin apresurarme a elaborar conjeturas que después uno adopta y que lo que no cuadra en esa hipótesis la termina descartando”.

Damián Escobar y Leandro Vinardi, aludidos en el mensaje dejado junto a Altamirano, están vinculados por investigadores policiales con el referente de Los Monos, Ariel Máximo “Guille” Cantero.

Vinardi, según pesquisas del Ministerio Público Fiscal (MPF) y el Ministerio Público de la Acusación (MPA), es el presunto cabecilla de una franquicia de la banda de los Cantero que opera principalmente en Villa Gobernador Gálvez y zona sur de Rosario. Además, lo relacionan con un sector de la barrabrava rojinegra. Apodado “El Pollo”, está detenido con condena por el asesinato de Sergio Pared. Nicolás Avalle, conocido como “Dibu”, también está preso en la cárcel de Piñero.

Carlos Damián “Toro” Escobar, en tanto, también está vinculado a Los Monos y preso por asesinato y tráfico de estupefacientes, además de imputado como instigador del crimen de un albañil que salía con su ex novia, ejecutado en mayo de 2019 en la puerta de su casa de barrio Tablada.

Finalmente los pesquisas judiciales no descartaron que éste último crimen tenga relación con un ataque anterior: es que en la madrugada del viernes pasado, después de comer en los parrilleros del estadio de Newell's, Walter Matías M., de 37 años, conducía su Audi A5 modelo 2013 por Ovidio Lagos y al llegar a Jorge Cura se le apareó una moto Honda Tornado blanca y negra con dos personas, una de las cuales le disparó una decena de veces. Dos proyectiles le impactaron en el abdomen.

El hombre, que dijo ser de profesión fletero, quedó internado en el Heca con heridas graves pero alcanzó a describir el ataque, y dijo que no tenía idea de por qué fue blanco del mismo. Relató que desde las 20 del jueves había estado en el sector de parrilleros de Newell’s comiendo choripanes con amigos. A las 0.50 del día siguiente, lo emboscaron.

 

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