ASTRONOMÍA

Primera superluna de 2026: horarios y claves para verla en Argentina

La primera luna llena del año podrá observarse desde distintos puntos de la Argentina y coincidirá con una superluna, un fenómeno que hará que el satélite natural se vea más grande y brillante de lo habitual. Conocida como "luna de lobo", combina un evento astronómico con una denominación de origen cultural.

Redacción Nuevo Día
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La primera luna llena de 2026 ya tiene fecha confirmada y será uno de los fenómenos astronómicos más destacados del inicio del año. El evento se producirá el sábado 3 de enero y podrá observarse con claridad desde distintos puntos del país, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.

Este plenilunio tendrá una particularidad especial: coincidirá con una superluna. Esto significa que la Luna estará más cerca de la Tierra de lo habitual, lo que hará que se vea ligeramente más grande y más brillante en el cielo nocturno. Por este motivo, a esta luna llena de enero se la denomina tradicionalmente "superluna de lobo".

En Argentina, la Luna comenzará a verse cerca de las 20.55, cuando asome por el horizonte, y permanecerá visible durante toda la noche, hasta aproximadamente las 6.46 del domingo. Será una oportunidad ideal para observarla a simple vista, sin necesidad de telescopios ni binoculares, y también para quienes disfrutan de la fotografía nocturna o de contemplar el cielo.

Desde el punto de vista astronómico, se considera superluna cuando el plenilunio ocurre cerca del perigeo, es decir, el punto de la órbita lunar en el que el satélite natural se encuentra más próximo a la Tierra. En esas condiciones, la distancia entre ambos cuerpos disminuye y el disco lunar se destaca más en el firmamento, tanto por su tamaño aparente como por su luminosidad.

El nombre "luna de lobo", en tanto, no tiene un origen científico, sino cultural. Proviene de las denominaciones utilizadas por pueblos originarios de América del Norte, que asociaban la luna llena de enero con los aullidos de los lobos durante las noches largas y frías del invierno boreal. Con el paso del tiempo, esta denominación se popularizó en distintas partes del mundo y hoy forma parte del calendario astronómico informal. (El Destape)

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