Reforma de la Ley de Glaciares: los 5 gobernadores decisivos
El Gobierno nacional encabezado por Javier Milei logró la aprobación de la reforma de la Ley de Glaciares con el respaldo de cinco gobernadores de provincias mineras: San Juan, Catamarca, Jujuy, Salta y Mendoza. La iniciativa busca modificar el esquema de protección ambiental para otorgar mayor protagonismo a las provincias en la gestión de recursos, en medio de apoyos y críticas por su impacto.
La reforma de la Ley de Glaciares contó con el respaldo decisivo de cinco mandatarios provinciales, cuyos territorios concentran gran parte de la actividad minera del país. Se trata de Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta) y Alfredo Cornejo (Mendoza).
Desde el Gobierno nacional destacaron su rol en la construcción de consensos para avanzar con la iniciativa. En un comunicado oficial, el presidente sostuvo: "Este esfuerzo coordinado permitió alcanzar un marco normativo claro, federal y técnicamente sólido".
Un cambio clave para las provincias mineras
La nueva normativa modifica el enfoque de la ley sancionada en 2010, que priorizaba la protección estricta de los glaciares como reservas de agua dulce. Ahora, el eje se traslada hacia una mayor autonomía provincial en la regulación y aprovechamiento de estos recursos.
Las provincias que integran la llamada "Mesa del Litio" y la "Mesa del Cobre" ven en esta reforma una oportunidad para impulsar inversiones y proyectos extractivos. En ese sentido, los gobernadores vienen reclamando desde hace años mayor margen de decisión sobre sus territorios.
Apoyos, críticas y debate ambiental
El proyecto fue aprobado con el respaldo de bloques aliados al oficialismo, mientras que sectores de la oposición, como Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, manifestaron un fuerte rechazo.
Las críticas apuntan al posible impacto ambiental de la medida. Desde estos espacios advierten que la flexibilización podría habilitar actividades extractivas en zonas sensibles. En contrapartida, desde el oficialismo sostienen que la reforma garantiza un equilibrio entre desarrollo productivo y cuidado del ambiente.
"Ahora el país vuelve a tener un verdadero federalismo ambiental y una política inteligente para la explotación de sus recursos", afirmó el presidente tras la sanción, marcando el posicionamiento del Ejecutivo frente a la controversia.
MDZ

