Sospechan filtración policial del video del crimen de Monzón
La Justicia inició una investigación paralela para determinar quién difundió el video del asesinato de Jeremías Monzón, ocurrido en Santa Fe. La pesquisa busca establecer responsabilidades por la circulación de las imágenes en redes sociales y grupos de WhatsApp. Las autoridades no descartan que la filtración se haya producido dentro del propio ámbito policial.
Una investigación paralela se puso en marcha en la causa por el brutal crimen de Jeremías Monzón, el adolescente asesinado a puñaladas en Santa Fe, con el objetivo de establecer cómo y quién divulgó el video del homicidio. Las autoridades judiciales manifestaron su preocupación por la posibilidad de que la difusión haya surgido desde el mismo círculo policial.
La pesquisa está a cargo de Ezequiel Hernández, fiscal de la unidad de Violencia Institucional, quien intenta determinar las responsabilidades por la circulación de las imágenes en redes sociales y grupos de WhatsApp. El material audiovisual muestra el momento en el que tres menores, dos de ellos punibles, atacan al joven con extrema violencia dentro de un depósito abandonado ubicado frente al estadio de Colón de Santa Fe.
El video generó un fuerte impacto social por su crudeza. En las imágenes se observa cómo los agresores amenazan, insultan y apuñalan en reiteradas oportunidades a Jeremías Monzón hasta provocarle la muerte, en un contexto que profundizó la conmoción pública y el reclamo de justicia por parte de familiares y allegados.
En paralelo al avance de la causa principal, familiares y amigos de la víctima impulsan una campaña de recolección de firmas para promover la denominada "Ley Jeremías". La iniciativa apunta a reducir a 12 años la edad de imputabilidad penal, en respuesta a la participación de menores en el crimen, según indicaron fuentes vinculadas a la investigación.
Actualmente, la causa cuenta con cinco personas implicadas. Entre ellas se encuentra la novia de la víctima, acusada del asesinato, además de dos menores de 14 años considerados punibles, la madre de la adolescente y el hermano de uno de los jóvenes involucrados. Mientras avanza la investigación judicial, el foco también está puesto en esclarecer cómo se filtró el video y en determinar posibles responsabilidades institucionales por su difusión.

