Tobillera electrónica y causa por injuria racial: la situación judicial de Agostina Páez
La Justicia de Brasil avanzó en la causa que investiga a una abogada argentina denunciada por injuria racial en Río de Janeiro. La mujer se presentó ante las autoridades para la colocación de una tobillera electrónica. La investigación se encuentra en su etapa final y se esperan definiciones judiciales.
La investigación judicial que involucra a la abogada argentina Agostina Páez dio un nuevo paso en Brasil. La joven se presentó en el Centro de Monitoreo para que le colocaran una tobillera electrónica, medida dispuesta por la Justicia mientras continúa el proceso en su contra.
Según informaron CNN Brasil y la Secretaría de Estado de Administración Penitenciaria, el dispositivo fue instalado en una de sus piernas y permitirá el seguimiento de sus movimientos. En las próximas horas se esperan novedades respecto a las resoluciones que adopte la Justicia brasileña.
El episodio denunciado y la imputación
El hecho que originó la causa ocurrió el jueves 14, cuando un empleado de un bar de Río de Janeiro denunció haber sido víctima de insultos y gestos discriminatorios. De acuerdo con el expediente citado por el diario O Globo, las cámaras de seguridad registraron señas y sonidos comparables a los de un mono, lo que derivó en la imputación por injuria racial.
Páez reconoció que su reacción fue inapropiada, aunque sostuvo que el conflicto se originó por un malentendido con la cuenta del local. "Se rieron mientras nos grababan, y fue entonces cuando tuve esa reacción tan desagradable", declaró, al tiempo que informó que contrató un abogado en Brasil para solicitar la revisión completa de las imágenes del bar.
Denuncias, defensa y asistencia consular
Antes de la colocación de la tobillera, la abogada presentó una denuncia por amenazas recibidas a través de redes sociales. La Policía Civil confirmó que la presentación fue recibida y se encuentra bajo investigación. En paralelo, la defensa relató un episodio de inseguridad que habría obligado a la joven a cambiar de domicilio por temor.
La investigación, encabezada por el detective Diego Salarini, se encuentra en su etapa final y las pruebas serán elevadas al Ministerio Público. El proceso es supervisado por el juez Orlando Eliazaro Feitosa, del Tribunal de Justicia de la capital carioca. Mientras tanto, el Consulado argentino en Río de Janeiro le brindó asistencia, aunque aclaró que no intervendrá en el trámite judicial. La familia evalúa viajar a Brasil y la defensa anticipó la presentación de un habeas corpus para solicitar su regreso a la Argentina.

