Vence la conciliación con los controladores aéreos y crece la tensión en los vuelos
El Gobierno nacional y el gremio de controladores aéreos atraviesan un nuevo punto crítico tras el vencimiento de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo. El conflicto paritario entre la Empresa Argentina de Navegación Aérea y ATEPSA sigue sin resolución, mientras se analiza una posible prórroga para evitar medidas de fuerza que impacten en los vuelos durante la temporada alta.
El conflicto entre el Gobierno nacional y el gremio de controladores aéreos vuelve a encender alertas en el sistema aeronáutico argentino tras el vencimiento de la conciliación obligatoria que había sido dictada por la Secretaría de Trabajo. La medida había logrado frenar las acciones de fuerza impulsadas por la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), aunque sin resolver el trasfondo del reclamo salarial.
Desde el sector confirmaron que se llevará adelante una nueva audiencia convocada por la autoridad laboral, en la que se evaluará la posibilidad de prorrogar la conciliación por un plazo adicional. "Ante el vencimiento de la conciliación obligatoria, hoy se realizará una nueva audiencia, existiendo la posibilidad de prorrogarla por cinco días hábiles más", señalaron fuentes vinculadas al proceso de negociación.
Un conflicto que sigue sin acuerdo
La disputa paritaria involucra a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), que depende de las pautas salariales fijadas para el empleo público nacional. Desde la empresa sostienen que continúan trabajando para evitar un impacto en los vuelos y garantizar la normalidad operativa. "Desde EANA se está trabajando ininterrumpidamente para destrabar el conflicto con el objetivo de garantizar la operación aérea en plena temporada alta", indicaron.
En ese sentido, la compañía cuestionó la postura del gremio y aseguró que "la posición beligerante de ATEPSA no busca mejores condiciones laborales, sino generar daño". Aun así, remarcaron su disposición al diálogo para alcanzar una solución que evite nuevas medidas de fuerza.
Servicio esencial y antecedentes recientes
Fuentes oficiales recordaron que los servicios de navegación aérea son considerados esenciales por ley, por lo que cualquier medida de fuerza debe cumplir requisitos específicos. Entre ellos, la presentación de un cronograma con al menos cinco días de anticipación y la imposibilidad de afectar más del 45% de las operaciones aéreas. Además, mientras esté vigente la conciliación obligatoria, no pueden llevarse adelante paros ni asambleas.
El conflicto no es nuevo. ATEPSA ya realizó distintas medidas de fuerza durante el último año, incluyendo paros nacionales y acciones focalizadas que afectaron vuelos de carga, capacitaciones técnicas y, en algunos casos, servicios a pasajeros. Incluso, la disputa llegó al ámbito judicial, con investigaciones por presunto fraude administrativo y denuncias vinculadas a la seguridad operacional.
Con el vencimiento de la conciliación, el Gobierno enfrenta una encrucijada entre sostener la política de austeridad y garantizar la operatividad de un sector clave. El rol estratégico de los controladores aéreos vuelve a quedar en el centro de la escena, con un potencial impacto directo en la aviación comercial y civil en todo el país.

