Una joven se casaría con sujeto preso por asesinar a su gemela

El crimen de la joven modelo truncadense Johana Casas, ocurrido el 16 de julio de 2010, tiene un insólito e inesperado desenlace: su hermana gemela, Edith, se casará con Víctor Cingolani, quien precisamente fuera condenado hace pocos meses a 13 años de prisión al ser hallado partícipe necesario de esa brutal muerte.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00
Caleta Olivia (agencia)
Llamativamente, fue la futura esposa quien a través de una carta que entregó a los jueces y se reprodujo en Diario Patagónico denunció a Cingolani de haberla sometido sexualmente en varias ocasiones contra su voluntad.
El condenado se encuentra cumpliendo su pena en la Alcaidía de Pico Truncado y según reveló el portal digital Imagen y Noticias, ambos ya se habrían realizado los análisis de sangre correspondientes y solicitado turno ante el Registro Civil de esa misma localidad para consumar el matrimonio.
Diario Patagónico dialogó con la madre de las gemelas, Marcelina del Carmen Orellana, quien expresó su total “desacuerdo” con la decisión de Edith: “lo que va a hacer es algo que no tiene nombre y es evidente que ella (por Edith) está mal psicológicamente”.
Al mismo tiempo señaló que se enteró de ello por versiones ya que “no habla con nadie de la familia porque sabe que no la vamos a aplaudir por lo que va a hacer”.
Además, aseguró que “no quedan dudas que ella sabe mucho más del asesinato de su hermana” y consideró “una traición terrible de parte de una hija”.
Cabe recordar que el futuro esposo fue condenado el 27 de junio de 2012 a 13 años de prisión por el tribunal de la Cámara del Crimen de Caleta Olivia que integraron Juan Pablo Olivera, Cristina Lembeye y Graciela Ruata de Leone.

EL CASO
Johana Casas fue asesinada de dos balazos el 16 de julio de 2010, a pocos días de cumplir los 20 años, en cercanías del Bridasaurio de Pico Truncado, precisamente en el cordón forestal, a escasos metros del santuario a la Difunta Correa.
Por dicho crimen fueron detenidos Víctor Cingolani (ex pareja de Johana) y Marcos Díaz (su último novio), aunque inicialmente por falta de pruebas este último quedó en libertad por disposición del juez de instrucción, Leonardo Cimini Hernández.
Sin embargo, pocos meses después el ADN realizado en una colilla de cigarrillos que fuera hallada en el lugar del crimen lo incriminó. Pero cuando se libró orden para capturarlo, ya había desaparecido.
Poco después –y tal como informó este medio periodístico–, habría sido visto por la propia Edith Casas merodear frente a la Cámara del Crimen de Caleta Olivia durante un breve cuarto intermedio en la audiencia del juicio.
Finalmente, Díaz se entregó poco tiempo después y permanece detenido en la misma Alcaidía, previéndose que será juzgado a mediados de 2013.