El ejemplo de un santacruceño llegó a la prensa nacional

Hernán Alaniz nació en El Calafate y al poco tiempo le diagnosticaron distrofia muscular. Ayudado incondicionalmente por su familia, supera las adversidades y demuestra en la pintura su verdadero amor por el arte. Su historia es noticia en Crónica.
martes, 17 de diciembre de 2019 · 08:14

El medio nacional Crónica refleja de la historia de vida y superación de Hernán Alaniz, un hombre de 32 años nacido en El Calafate que enfrenta diariamente las adversidades y es ejemplo de superación, siempre con el apoyo incondicional e inclaudicable de su familia.

A través de varias notas en este portal reflejamos su historia, las dificultades por las que atraviesa, principalmente con la obra social provincial; pero también sus logros artísticos. Cada artículo tuvo repercusión en la región y ahora es la prensa nacional la que se hace eco de su historia de vida, a través de un artículo firmado por el periodista Matías Resano, que reproducimos a continuación.

“La pintura es todo para él", reflejó con orgullo, Laura, mamá de Hernán Alaniz, un joven electrodependiente que pinta cuadros desde muy pequeño, para ganarse la vida, pero principalmente por su afán incansable de superarse día a día. El joven sufre una distrofia muscular, por lo cual lleva adelante una internación domiciliaria, la cual no le impide desarrollar su habilidad con el pincel ni tampoco su conmovedora historia de vida.

El 31 de marzo de 1987 nació Hernán Alaniz, en la ciudad santacruceña de El Calafate y cuatro días después las autoridades médicas le detectaron una miopatía congénita, mejor conocida como distrofia muscular. Afección por la que debió ser derivado en primera instancia a un centro de salud de Río Gallegos, pero luego su periplo continuó en Córdoba, donde permaneció 45 días.

A sus tres meses, siguió su tratamiento en Catamarca, puesto que su estado de salud no experimentaba una evolución favorable. En referencia a aquellos tiempos, su madre reconoció que no fueron nada fáciles, puesto que "me enseñaron qué cuidados hacerle, cómo darle la leche, me detallaron los tratamientos. Fui mamá de vuelta".

Sin embargo, desde muy pequeño Hernán ya demostraba una voluntad enorme por superar cada dificultad, y fue entonces que a sus cinco años aprendió a pintar cuadros. Al respecto, Laura reveló que "recuerdo que fue en mi casa para poder estimular la motricidad de sus manos. Contamos con un buen profesor, Miguel Ángel Daviglus, y al poco tiempo notamos que la pintura era lo suyo".

En 2005, durante la presidencia de Néstor Kirchner, y en su presencia, Alaniz expuso sus obras en Casa Rosada, como punto de partida de una serie de muestras de las que actualmente participa. Sus creaciones más destacadas son "El bosque de Nueva Zelanda", "Atardecer en Nueva Zelanda", entre tantas otras. Paisajes que supo plasmar en el lienzo en base a las fotografías que su hermana Verónica le envió durante su estadía en el país oceánico.

En las últimas horas fueron destacados su labor y su afán superador, a pesar de movilizarse en silla de ruedas y estar conectado a un tubo de traqueotomía, en el acto de fin de año de la Asociación Argentina de Electrodependientes. A su vez, su progenitora dejó en claro que "fue uno de los primeros pintores con distrofia muscular".

Por su parte, la propia Laura detalló que "él pone todos sus elementos en la mesa y pinta. Luego vende sus cuadros, pero el muy pícaro se guarda la plata para él -expresó entre risas-. La pintura es todo para él y quiere llegar a lo máximo. En mi caso, yo estoy orgullosa de él, nos da una enseñanza de vida diaria y a la vez nos muestra que todo lo que hicimos por él valió la pena".