Reabrió después de dos años uno de los cuatro hoteles de los Kirchner en El Calafate

Tras permanecer dos temporadas cerradas, Las Dunas, uno de los cuatro hoteles de la familia Kirchner en Santa Cruz, reabrió sus puertas. Una corporación hotelera chilena lo alquiló, lo puso a punto y ahora se ilusiona con atraer aquí a los turistas que reciben en sus hosterías del sur de Chile.
viernes, 6 de diciembre de 2019 · 08:43

Al grupo chileno Larisa no le preocupa la historia judicial del hotel y considera que su nombre está muy instalado en el mercado. El acuerdo de alquiler fue firmado por Hotelera Patagonia, que pertenece al Grupo Larisa, una sociedad creada en la Argentina para explotar comercialmente Las Dunas. Hace más de diez años se dedica al rubro con la gerencia de tres hoteles en el sur de Chile.

Las Dunas es el hotel que Néstor Kirchner compró por US$700.000 en 2008 y se lo dio a Lázaro Báez para que lo gerenciara, a través de la empresa Valle Mitre. Era una sencilla hostería de 15 habitaciones, sobre un predio de 1,6 hectáreas en la margen del lago Argentino. Desde que los Kirchner la compraron cuadriplicaron su capacidad y convirtieron la hostería sin pretensiones en un edificio de tres plantas color ocre, contra el perfil del inmenso lago.

En diciembre de 2013, una investigación de LA NACION reveló que Báez pagó a los Kirchner $3,2 millones por el alquiler del establecimiento. Años después esto desembocó en una causa judicial, para la cual aun no hay fecha del juicio oral.

La historia del hotel no es una complicación y nos potencia. Quizás hay puntos encontrados, pero el hotel está posicionado, tiene muy buen marketing, es conocido a nivel internacional y podemos hacer el vínculo entre Chile y la Argentina, ofreciendo el circuito completo", detalla Patricio Rozas Vergara, flamante gerente de Las Dunas a LA NACION.

Según explican en la empresa, estaban interesados en proyectar sus negocios a la Argentina y llegaron al hotel a través de una inmobiliaria que lo tenía en alquiler. Las Dunas es parte del condominio de bienes de Máximo y Florencia Kirchner, junto con terrenos, casas y departamentos bajo intervención judicial. No se firmó el contrato con los Kirchner, sino con la interventora judicial.

Los nuevos inquilinos no conocen a la familia Kirchner, pero comentan que si la vicepresidenta electa decide conocerlos, las puertas estarán abiertas, dado que no hay restricción judicial. Los detalles para concretar el alquiler se resolvieron con la interventora Raquel Moyano y los dividendos que se obtengan permanecerán bajo la misma administración hasta que la Justicia lo resuelva.

Tras dos temporadas cerradas, bajo la custodia de la Gendarmería, el edificio necesitó reparaciones. Llevó poco más de dos meses ponerlo a punto. Hoy cuenta con 47 habitaciones amplias -triples y dobles- y con vista al lago, que garantizan 100 plazas. El lobby del hotel mantiene la decoración inicial: se mezclan los colores tierra, tapices y diseños en hierro. Ese estilo se replica en los lugares de descanso.

El restaurante-en la primera planta- ofrecerá comida patagónica argentina y chilena. Las mesas ya están dispuestas y en el bar del primer piso se podrán degustar tragos con bebidas internacionales, en una terraza con vista al lago y a la cordillera.

"Contamos con la habilitación del edificio, por ahora", explica Rozas Vergara. La parte antigua se está reacondicionando. Aclara que los servicios del bar y del restaurante son 100% de gestión propia.

Por estos días, se vive clima de temporada alta. Al Parque Nacional Los Glaciares ingresan entre 2500 y 3000 turistas por día, en su mayoría del exterior. Los 180 hoteles que brindan 8000 plazas empezaron a palpitar una prometedora temporada, que se verá beneficiada por la fuerte devaluación del peso argentino.

El Parque Nacional Torres del Paine está a poco más de 300 kilómetros. El turismo internacional lo incluye en su recorrida. El Grupo Larisa explota en el corazón del parque la hostería Pehoé y aspira a brindar alojamiento de los dos lados de la cordillera. "El 100% de nuestros clientes en Torres del Paine vienen a El Calafate o desde El Calafate", explica Rozas Vergara, quien evalúa abrir el hotel en verano y en invierno.

Apunta al turismo corporativo, de empresas y al internacional; tiene acuerdos comerciales con operadores asiáticos, norteamericanos y europeos en sus destinos de Chile. También apunta al turismo familiar argentino y tiene reservas desde Río Gallegos. La temporada ya largó.

La historia judicial
En 2008, la familia Kirchner concretó tres operaciones inmobiliarias millonarias en El Calafate: a la compra de Las Dunas se sumó la venta de dos hectáreas a Cencosud, por dos millones de dólares (las habían adquirido tres años antes a $7,50 el metro cuadrado) y la compra de Hotesur, la sociedad anónima dueña del hotel Alto Calafate.

Ambos hoteles están hoy en la mira de la Justicia y los dos fueron gerenciados por Valle Mitre, una sociedad accionaria de Lázaro Báez, a través de la cual no solo alquiló los hoteles, sino que también contrató allí habitaciones a nombre de sus empresas contratistas del estado.

En la causa por la obra pública, que implica a Cristina Kirchner, los fiscales afirman que el vínculo entre los Kirchner y Báez "encuentra su punto más trascendental en el alquiler de los hoteles Alto Calafate, Las Dunas y La Aldea del Chaltén, a través de Valle Mitre SA, lo que le reportó a la familia presidencial ingresos millonarios.

Por: Mariela Arias - Diario La Nación