Dos aviones y un barco en la ruta del COVID-19 en Chubut

Los primeros siete casos positivos de la enfermedad detectados en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly se vinculan con el retorno por vía aérea de habitantes de la región que estuvieron en lugares donde circula el virus y de personas que mantuvieron contacto directo con algunos de esos viajeros.
lunes, 15 de junio de 2020 · 11:13

El Área Programática de Salud de Comodoro Rivadavia –que comprende a esta ciudad, Rada Tilly, Sarmiento, Río Mayo, Río Senguer y otras localidades de la zona sur de la provincia- registra 18 casos confirmados de COVID-19 hasta este domingo, sobre un total de 54 casos positivos que Chubut reporta desde el inicio de la pandemia.

Hacia finales de 2019 en los países occidentales se observaba a la COVID-19 –cuando ni siquiera recibía ese nombre- como una enfermedad rara y lejana que afectaba a los habitantes de una región de China con epicentro en la ciudad de Wuhan y su exótico mercado de animales. En la medida en que el virus se expandió a principios de 2020 por Europa, Estados Unidos y el resto del planeta, con la asfixiante velocidad de la globalización, la Organización Mundial de la Salud resolvió declararla el 11 marzo bajo la categoría de pandemia.

El primer caso en la Argentina fue detectado el 3 de marzo y la cifra de infectados comenzó a ampliarse rápidamente, con una trazabilidad que las autoridades sanitarias y epidemiólogos vincularon con la llegada de viajeros internacionales desde países endémicos, principalmente a través del aeropuerto de Ezeiza.

Ese crecimiento exponencial de contagios llevó a que el presidente Alberto Fernández anunciara en la noche del 19 de marzo el cierre de fronteras y el inicio de una cuarentena –o Aislamiento Social Preventivo Obligatorio- que se extiende hasta estos días con ciertas flexibilizaciones o apertura de actividades en aquellas regiones geográficas sin circulación comunitaria del virus.

Desde el inicio de la cuarentena nacional, Chubut se mantuvo casi un mes sin registrar casos positivos. Pero ya a fines de marzo el ministro provincial de Salud, Fabián Puratich, consideraba que la llegada del COVID-19 era algo inevitable y que se trataba solo de una cuestión de tiempo.

“El virus está en casi todas las provincias. Ahora quedan muy pocas sin casos confirmados. Creo que nosotros lo que hicimos bien fue ser un poco más duros con las medidas restrictivas para la circulación de personas. Esto ha frenado el avance del coronavirus en Chubut, pero tenemos que estar preparados porque es inevitable que el virus llegue a la provincia, por más esfuerzos que hagamos, el algún momento va a llegar”, advertía el médico y funcionario provincial.

CAMINOS CONTROLADOS

Mientras tanto, Comodoro Rivadavia había extremado como ciudad las medidas de prevención, incluidos estrictos operativos de vigilancia sobre sus accesos terrestres para controlar el paso de viajeros por la neurálgica ruta Nacional 3 entre norte y sur o el regreso de residentes varados en otros puntos del país.

Estos retornados se encuentran obligados a cumplir con un protocolo de aislamiento mínimo de 14 días, con periódicas visitas por parte de personal de la Policía Federal que constata que esas personas permanezcan en el domicilio que fijaron en la declaración jurada que firmaron a su llegada. La recomendación sanitaria también es que aquellos que no hayan regresado junto a familiares, se aíslen solos para cumplir con la cuarentena y evitar riesgos de nexos epidemiológicos.

EL NEXO DE BRASIL

Sin embargo, después de que fueran descartados casos sospechosos en algunos lugares de la provincia, el 14 de abril se confirmaba el primer paciente con COVID-19 en su principal centro urbano. Se trataba de un habitante de Comodoro Rivadavia que había realizado un viaje al extranjero y que presentó síntomas de la enfermedad pocos días después de concluir con el aislamiento social preventivo obligatorio en su domicilio, llegando a realizar un viaje a la ciudad de Sarmiento para visitar a su padre.

El virus, entonces, no había penetrado en Chubut a través de las rutas terrestres. Quien presentó el primer caso de la enfermedad fue un hombre que arribó vía Buenos Aires desde Brasil (país convertido hoy en el segundo gran foco de la epidemia luego de Estados Unidos). Volvió en uno de los últimos viajes aéreos realizados antes de que el Gobierno nacional dispusiera -como parte de la cuarentena- una suspensión total de los vuelos comerciales nacionales e internacionales.

Días después se confirmaba que la esposa de ese paciente también había arrojado resultado positivo a los testeos, a la vez que las autoridades sanitarias descartaban que otros contactos estrechos presentaran la enfermedad. Ambos se encuentran ya dados de alta, tras vivir momentos de angustia por la filtración de sus identidades mediante las redes sociales y de haber sufrido incluso un ataque a pedradas en su vivienda como una irracional y anónima condena de quienes son incapaces de comprender que nadie es culpable por enfermarse.

EL TURNO DE TRELEW

Luego de esos primeros dos casos detectados en Comodoro Rivadavia, Trelew pasó a ser epicentro del COVID-19 en Chubut. Fue a partir de la confirmación de una serie de contagios que llevaron a que, a principios de junio, el Ministerio de Salud de la Nación declarara a esa ciudad “zona de circulación comunitaria”, al igual que el área metropolitana de Buenos Aires y sectores de las provincias de Chaco, Córdoba y Río Negro.

La decisión de declarar a Trelew como zona de transmisión comunitaria fue adoptada frente a la imposibilidad de poder determinar el nexo epidemiológico o fuente de contagio tanto del “paciente cero” –confirmado el 30 de abril-, ya que esa primera persona infectada de coronavirus no había viajado fuera de la zona del Valle en los últimos meses, como ocurrió con tres más que luego provocarían los restantes 19 casos.

Al día de hoy, Trelew y Rawson reportan 28 de los 54 casos registrados en la provincia. A la vez, el único fallecido hasta el momento en Chubut por COVID-19 es un trelewense.

En tanto, con los 6 casos reportados este domingo a la noche en Puerto Madryn, también esa ciudad fue declarada ahora “zona de circulación comunitaria”. Allí solo se estableció que un buzo de 39 años dio positivo en Buenos Aires luego de haber estado en la ciudad del Golfo desde que comenzó la cuarentena, y una médica de 36 años -que también trabaja en Trelew- contrajo el virus que fue anunciado el sábado 13, un día antes que la media docena que llevó a la extrema declaración.

LOS VIAJEROS DE RADA TILLY

Cuando en Comodoro Rivadavia las estadísticas parecían quedar congeladas en los dos casos reportados entre fines de abril y comienzos de mayo y la preocupación se concentraba en Trelew, el 5 de junio volvieron a encenderse las alarmas en la zona sur de Chubut.

Esa tarde se confirmó que un residente de Rada Tilly se hallaba internado en una clínica privada comodorense y que el testeo había determinado que padecía COVID-19. Se trataba del padre de un joven que había retornado el 24 de mayo en un vuelo especial que trajo desde Buenos Aires a chubutenses varados en Buenos Aires desde el inicio de la cuarentena.

Con el correr de los días se reportaron en Rada Tilly un total de cinco casos, todos con vínculos familiares de dos pasajeros que arribaron al Aeropuerto Mosconi en ese vuelo del 24 de mayo, lo que obligó a las autoridades sanitarias a ampliar el tiempo de aislamiento de la totalidad de los retornados en ese avión, además de efectuar testeos a todos ellos y a sus contactos estrechos.

EL BARCO PESQUERO

Los once casos más recientes registrados en Comodoro Rivadavia se relacionan con la tripulación de un barco pesquero de Rawson “Santorini”, amarrado en el puerto local. Nueve de sus tripulantes –ocho en esta ciudad y uno que había retornado a Playa Unión- dieron positivo a los testeos el viernes 12. Y el sábado se confirmó que tres casos estrechos de los ocho marineros que permanecen internados en el hospital de campaña del gimnasio de la Escuela 749, también arrojaron resultado positivo a los hisopados.

Ante la falta de precisiones del Gobierno de Chubut y del administrador del puerto de Comodoro, Favio Cambareri, respecto a las medidas de bioseguridad implementadas, el dirigente del Sindicato de Conductores Navales (SICONARA), Jorge Maldonado, aseguró que los marineros estaban en esta ciudad desde el 4 de junio y que ya presentaban síntomas al llegar, no obstante lo cual se les permitió circular libremente por la ciudad.

Por lo pronto en el puerto de Comodoro desde el domingo se restringió el ingreso al recinto y se suspendieron las actividades en el muelle pesquero.

El sindicalista reclamó en forma urgente al Gobierno provincial un protocolo oficial contra el COVID-19 en todos los puertos de Chubut, y reducir el riesgo de contagio de los trabajadores de la pesca.

“Hace más de 45 días que estamos pidiendo un protocolo porque va a venir la zafra de langostino a nivel nacional. Vienen más de 70 barcos de Mar del Plata y no tenemos un protocolo del Gobierno provincial”, advirtió el dirigente en declaraciones periodísticas.

Los buques llegarían entre miércoles y jueves y mientras Maldonado sostiene si bien las empresas tienen voluntad de hacer los testeos del COVID-19, no cuentan con ningún protocolo que les permita hacerlo.

“No sabemos cómo vamos a hacer para ingresar esas personas a la provincia; el empresario quiere pagar los testeos, pero no nos dicen dónde los tenemos que hacer. Aparentemente se está haciendo todo para que no vengan”, sostuvo.

Por el momento, la Flota Amarilla en Rawson comunicó la suspensión de todas las actividades tras la confirmación de ocho casos positivos de tripulantes de una embarcación en Comodoro Rivadavia, que en su mayoría son de la capital provincial.

El gremialista también consideró que podrían haberse tomado otras previsiones ante los contagios de los nueve marineros embarcados en Comodoro Rivadavia. Incluso uno de ellos se dirigió por tierra a Rawson donde le detectaron el virus que recién entonces puso el foco sobre sus compañeros de trabajo que ya habían caminado por las calles de Comodoro desde que una tormenta los obligó a atracar el jueves 4 de junio, regresando a la nave solo a dormir.

“Desde el 4 de junio estuvieron unos días por temporal y vinieron a visitar familiares como lo hacemos todos los que navegamos, pero supuestamente no había virus en tránsito”, indicó Maldonado.

El dirigente gremial sostuvo que los marineros presentaban síntomas desde hacía varios días, pero que no les habían hecho los testeos. “Ellos tuvieron los síntomas hace más de una semana atrás; nos enteramos porque uno de los compañeros que no volvió al barco se sintió mal y le hicieron el hisopado por un presunto caso; significa que el virus está en tránsito”, cuestionó