CÁMARA DEL CRIMEN DE CALETA OLIVIA

Inició el Juicio al chico nacido de una violación que mató a su padre biológico

Ayer por la mañana inició un juicio abreviado. El hecho sucedió hace dos años, en Truncado. Luego de ingerir alcohol y drogas, buscó a su padre y lo mató al enterarse cómo fue concebido.
jueves, 13 de agosto de 2015 · 09:37
Alex Gonzalo Castro, un joven de 28 años confesó ante los jueces haber asesinado a puñaladas a su padre biológico, Bruno Alvarenga, por violar a su madre.

El dramático suceso ocurrió un domingo "Día de la Madre”, el 20 de octubre de 2013 en una vivienda de Pico Truncado y a Gonzalo Castro se le imputó el delito de homicidio agravado por el vínculo, por el cual el Código Penal establece la prisión perpetua.

El joven llegó en condición de detenido desde la alcaidía de Truncado al promediar las 11:00, para ser juzgado por el Tribunal conformado por Juan Pablo Olivera (presidente), Cristina de Los Ángeles Lembeye y Oscar Santucci.

La fiscalía fue asumida por Carlos Rearte y Ramiro López Chiartano, en tanto que la defensa fue representada por el abogado particular Alberto Luciani. Además una gran cantidad de amigos y familiares del imputado se hicieron presentes en la audiencia.

Castro se había enterado por una tía que su nacimiento fue producto de una violación a su madre por parte de Alvarenga y al tener conocimiento de ello, le propinó cinco puñaladas en el rostro y cuello, provocándole la muerte por insuficiencia respiratoria y shock hipovolémico.

Además contó que estuvo "de caravana” toda la noche y a media mañana del 20 de octubre, sin haber dormido, le preguntó a su tía quien era su padre biológico y como había sido la relación de él con su madre, ya que era una duda que tenía desde hace mucho tiempo.

Fue en ese momento cuando la familiar le reveló el enigma, diciéndole que Alvarenga había violado a su madre, Norma Cristina Castro, cuando ella tenía 14 años y que su concepción (la del joven) fue producto de ese delito.

TESTIMONIO

Durante la audiencia, también quedó de manifiesto que, probablemente avergonzada, la abuela de Castro pidió a su hija que viajara a Chile para dar a luz a su hijo y que retornara a Pico Truncado a los pocos meses.

En consecuencia, el imputado es de nacionalidad chilena, "algo que me trajo muchos problemas en mi adolescencia porque los chicos siempre se burlaron de mí por ser chileno aunque solo viví dos meses en ese país”, relató ante los jueces.

Al ser consultado por el tribunal sobre como mató a su padre biológico respondió que "cuando mi tía me contó la verdad me volví loco; me fui a buscarlo a Alvarenga con un cuchillo en la mano”, con el cual le asestó varias puñaladas.

Dijo que recobró la lucidez cuando vio que el arma blanca que tenía en la mano "estaba llena de sangre y lo vi a él tirado en el piso. Me fui corriendo a la ruta asustado y llame a mi mamá para contarle y ella me fue a buscar”.

ALEGATOS

El fiscal Rearte dijo que ratificaba parcialmente el requerimiento de elevación a juicio, excluyendo el agravante que se refiere a ser descendiente de la víctima, por lo que consideró que debería ser juzgado por homicidio simple con una pena de 9 años de prisión, más accesorias legales y costas del proceso.

Por su parte, Luciani, en un extenso alegato, sostuvo que debería declararse la inimputabilidad de su cliente por "alteración de sus facultades al momento del hecho”, es decir que el homicidio fue producido "en estado de emoción violenta”.

No obstante, manifestó que en caso de que el Tribunal no coincida con él "se tengan en cuenta las situaciones que debió afrontar en su vida y que se le dé la menor pena posible”.

Al hacer uso de las últimas palabras antes del veredicto que se conocerá el miércoles 19 de agosto, Castro dijo entre sollozos que estaba "arrepentido de lo que hice porque no me sirvió de nada. Pido disculpas a mi mamá, esto fue un error que tengo que pagar; soy consciente y responsable de lo que hice, me hago cargo”. (La Vanguardia del Sur)