Dos de los ocho homicidios cometidos este año en Comodoro no tienen autores identificados

Se trata de los asesinatos de Eusebio Jorge Quevedo y del hombre calcinado en el interior de un automóvil. Además, el presunto homicida de Mario Quevedo, Matías Polenta, fue sometido a proceso y se encuentra prófugo tras haber sido beneficiado con arresto domiciliario.
domingo, 14 de abril de 2019 · 09:18

En los tres meses y medio transcurridos de este año se han registrado en Comodoro Rivadavia ocho homicidios. Y en los casos de los asesinatos de Mario Sergio Quevedo (47), Eusebio Jorge Quevedo (48) y del hombre calcinado en el límite de los barrios San Martín y Abásolo no hay ningún detenido. Es más, Matías Polenta, principal sospechoso de la muerte de Mario Quevedo, se encuentra prófugo luego de haber sido sometido a proceso y beneficiado luego con arresto domiciliario.

En tanto, en los casos de las muertes de Jorge Feliciano Olivera (23), José Oviedo (50), Nicolás Usqueda (18), Sergio Hidalgo Gómez (83) y María Ester Miño (65), los sospechosos se encuentran detenidos o con medidas sustitutivas a la prisión preventiva, a la espera de juicio.

El primer asesinato registrado este año en Comodoro Rivadavia fue el de Olivera. Ocurrió el 6 de enero cuando el joven mecánico oriundo de Misiones fue atacado a balazos. El ataque habría estado motivado porque no le quiso reparar un vehículo a Rodrigo Nieves, ya que le habría quedado debiendo un anterior trabajo. El mecánico agonizó durante más 48 horas. El sospechoso se entregó a la policía, cumple prisión preventiva y dos testigos lo señalan como el presunto autor.

La muerte de Mario Quevedo fue el segundo asesinato. Ocurrió el 26 de febrero en el barrio 30 de Octubre. El hombre de 47 años recibió tres disparos y antes de morir dijo el nombre de “Matías Polenta”, un joven que ya tenía antecedentes por otro homicidio y que permaneció en prisión preventiva luego de haberse entregado ante personal policial de la Seccional Quinta.

El imputado fue beneficiado con el arresto domiciliario tras la declaración de un testigo que lo ubicaría en un lugar distinto al del escenario criminal. De todas maneras seguía vinculado a la causa mientras durara la investigación, pero hizo caso omiso y desapareció del inmueble donde debía tener permanencia continua. Ahora Polenta es buscado por la Justicia en carácter de prófugo.

El tercer crimen de 2019 fue el de Eusebio Jorge Quevedo (48), quien fue asesinado el 25 de marzo en el pasillo del primer piso del edificio 64 de las 1008 Viviendas del barrio 30 de Octubre.

Los investigadores sospechan que quienes le pegaron un tiro en la espalda fueron los integrantes de una banda con la que mantenía diferencias. Eusebio Quevedo era además hermano de Mario Quevedo.

LINCHAMIENTO, TIROS Y GOLPES

José Oviedo se convirtió en la cuarta víctima de homicidio cuando el 25 de marzo en el límite de los barrios Fracción XIV y Los Bretes, un grupo de vecinos enardecidos lo lincharon por considerar erróneamente que su hijo había abusado de un niño de 12 años. Hay ocho detenidos.

Dos días después de ese caso que tuvo trascendencia nacional, se produjo el quinto crimen del año en esta ciudad. Fue en José Rementeria y José Ortega del barrio Isidro Quiroga y la víctima resultó ser Nicolás Usqueda, quien habría ingresado armado a robar a la panadería La Cordillerana. En compañía de Nicolás Silva –sospechoso que está detenido- habrían asaltado a la empleada, robándole dinero y su teléfono celular, pero el propietario del comercio hizo uso del arma de fuego que tenía en el local y disparó contra Usqueda, quien cayó muerto frente a un jardín de infantes de la misma cuadra.

El panadero fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y recuperó la libertad mientras sigue sometido a proceso. La Fiscalía tendrá seis meses para culminar con la investigación.

El 5 de abril, en tanto, se produjo el crimen de Sergio Hidalgo Gómez, de 83 años. La sexta víctima del año habría sido golpeada en diversas partes del cuerpo por su hijo Darío Enrique Hidalgo y por Mariela del Carmen Haro, provocándole dos fracturas costales del lado derecho, hematomas en tórax, brazos y rostro, hemorragia conjuntiva y una hemorragia subdural que le causaron la muerte.

El caso se calificó provisoriamente como “homicidio agravado por el vínculo”, en calidad de coautor para Darío Enrique Hidalgo; y de “homicidio simple” en calidad de coautora para Mariela del Carmen Haro. Los dos sospechosos imputados recibieron prisión domiciliaria por 30 días.

UN CALCINADO Y UN FEMICIDIO

El séptimo asesinato de 2019 se registró el lunes 8 de abril. Se trata de un hombre que apareció calcinado en el interior de un Chevrolet Classic, en el límite de los barrios San Martín y Máximo Abásolo.

El presunto homicida ya fue identificado, pero mantienen en reserva su nombre hasta lograr su detención. Los investigadores manejan la hipótesis de que el victimario habría apuñalado tres veces al hombre y luego habría prendido fuego el auto para eliminar las pruebas. La víctima sería oriunda del norte del país.

Las pistas que tienen los investigadores permitieron que el jueves se realizara un allanamiento. Una de las hipótesis es que la víctima fue apuñalada en otra zona de Comodoro Rivadavia y luego fue trasladada en el automóvil a la zona alta del Máximo Abásolo.

Mientras, el octavo crimen y el primer femicidio de este año en Comodoro Rivadavia fue el de María Ester Miño (65), quien fue encontrada muerta el jueves 11 por la tarde en su vivienda del barrio San Martín. La mujer estaba cuadripléjica desde hace varios años por lo que permanecía postrada a su cama.

Después de que en la tarde del jueves para los investigadores no existía la certeza sobre si la mujer había tenido una muerte natural o una muerte violenta, la autopsia confirmó que fue asesinada. Su pareja, Héctor Alvarez, está imputado como sospechoso de haberla estrangulado. Recibió un mes prisión preventiva en una audiencia que se desarrolló el último viernes. (Fuente: Diario El Patagónico)