Familiares de víctimas de crímenes: “Si sos pobre y no tenés recursos, la justicia no existe”

Sandra Oyarzo vive en el barrio Isla Norte, de Lago Puelo. Su hijo, Mauricio Burgos, fue asesinado en la madrugada del 6 de junio de 2017, en el predio del club de rugby “Los Jabalíes”, en el acceso norte a El Bolsón.
viernes, 19 de junio de 2020 · 08:48

Ayer tuvo que atravesar clandestinamente el paralelo 42° para llegar caminando bajo la lluvia a una manifestación del Grupo Justicia Comarca para protestar porque los hermanos Karin y Braian Millao, quienes residen a pocas cuadras de su vivienda y se los cruza a diario, siguen en libertad aún cuando desde mayo de 2019 están condenados a 12 años de prisión.

Es que aunque todos viven en territorio chubutense, el caso se resolvió en los tribunales de Bariloche, donde entró en un interminable laberinto de apelaciones que desesperan a la familia de la víctima: “Llevamos tres años de lucha, todavía sin respuestas. Parece que queda un papel pendiente de última instancia ante la Corte Suprema. Igual me duele que el fiscal hoy no me haya atendido, me siento desamparada, pareciera que se están riendo de nuestro sufrimiento.

Encima tuve que pasar peripecias para poder llegar porque la ruta está clausurada por la pandemia, ahora para volver a mi casa tengo que conseguir un permiso especial y no tengo a quien recurrir”, contó entre sollozos.

En coincidencia, a criterio de referente comarcal Luis Albornoz “el argumento que siempre nos explican son los tiempos procesales, que para el ciudadano de a pie significan tiempo de esperar justicia por la muerte de un hijo o un hermano.

Esta familia hace más de tres años que está esperando que se resuelva, mientras observa que los homicidas siguen libres y se pavonean frente a su casa, como burlándose. Estas personas ya fueron llevadas a juicio, fueron encontradas culpables y condenadas”.

Insistió con que “en El Bolsón somos ciudadanos de segunda. Al ver la realidad, nos sentimos parias porque si sos pobre y no tenés recursos, la justicia no existe. Los tribunales quedan lejos y los jueces jamás vienen; es doloroso reconocerlo, pero no todos somos iguales ante la ley. En cambio, si tenés plata para pagar un buen abogado, será otro cantar”.

A modo de ejemplo, antepuso que “desde hace más de un año, el Grupo Justicia Comarca tiene presentado un pedido de audiencia ante el Superior Tribunal de Justicia de Río Negro, que aún no ha sido contestado.

La idea es que se nos escuche para contar nuestra realidad, porque la justicia rionegrina debe una respuesta a muchos casos aún pendientes en esta zona”.

Enseguida aseveró que “en tanto, no nos queda otra que seguir unidos como familiares de las víctimas y manifestarnos para que las causas no se caigan de agenda. El mejor homenaje que podemos hacer a nuestros pibes es no resignarnos y no naturalizar la violencia”.

Abusador

A su lado, la madre de un menor presuntamente abusado por un gendarme graficó que “esperaba que el juicio se hiciera este mes, aunque por la pandemia se postergó. Hace dos años que estamos esperando justicia y es muy triste tener que pasar por cada una de estas etapas. Cuando uno hace una denuncia, nunca imagina todo el tiempo que lleva el proceso. Lo más doloroso es saber que este hombre sigue perteneciendo a la fuerza de seguridad, aún cuando fue trasladado y solamente cumplió una prisión domiciliaria en Bariloche”.

Caso reciente

El último hecho que se cobró una víctima en El Bolsón fue hace un par de semanas, con el homicidio de Sergio Alberto Salazar (20), por el que está detenido un vecino del barrio Industrial.

Ayer su hermana recordó que “para la justicia, están todos los elementos que vinculan a esta persona con el caso. Hay un periodo de cuatro meses para la investigación, pedimos a los testigos que digan lo que realmente sucedió porque hay algunos que vieron todo, pero no quieren hablar por miedo a represalias. Ocurrió a las ocho y media de la tarde, en plena calle y frente a una despensa, en el barrio saben lo que pasó”.

A su turno, Luis Albornoz recurrió “al compromiso ciudadano, porque es la única forma de que realmente se haga justicia.

Acá es fundamental no tener temor de hablar para sacar a las manzanas podridas del barrio, que tanto daño nos hacen y se están llevando la vida de nuestros hijos”. (Diario Jornada)