Comodoro: estuvo preso por balear a un hombre y ahora denuncian que secuestró a sus tres hijos

Carolina Salomon (37) expuso la situación que le toca atravesar desde el mes de marzo cuando su expareja; Oscar Isaías Valdéz Carbajal (39) se llevó a sus tres nenes (de 2, 5 y 7 años) y no supo nada más de ellos.
miércoles, 22 de julio de 2020 · 13:38

Desde marzo- en medio de la cuarentena- Carolina Salomon vive con miedo y angustiada por no tener novedades de sus tres nenes de 2, 5 y 7 años. Es que su expareja; Oscar Isaías Valdéz Carbajal (39) se los quitó y hasta ahora no sabe nada más de ellos.

Valdéz Carbajal (39) es el ciudadano dominicano que el 30 mayo 2014 salió en las crónicas policiales de este medio cuando le pegó dos tiros en la cabeza a José Saldivia, en el hall de ingreso de la Municipalidad. Por aquel hecho estuvo procesado y fue encarcelado por 8 meses, después recuperó la libertad.

Carolina se contactó con El Patagónico con el objetivo de poder hacer visible su situación y con la esperanza de recuperar a sus tres niños que, según su testimonio, le fueron arrebatados por su expareja y padre de los nenes durante un régimen de visitas.

“Él tenía la visita por los chicos y un día se los llevó y nos los trajo más” expresó la mujer quien se encuentra separada desde noviembre del año 2018 cuando empezaron los episodios de violencia. “Tengo denuncias contra él y una medida cautelar vigente. Es por esa razón que a mí no me dejan acercarme a su casa, él tampoco puede acercarse, y yo no puedo ver a mis hijos”.

Es que, en el mes de abril, uno de los niños tuvo su festejo de cumpleaños y Carolina explicó que en esa oportunidad “no aguante más, me acerqué a llevarle un regalo y él me sacó con insultos, amenazas. Me tuve que ir” y seguidamente “recibí una notificación del juez que yo debía cumplir esa medida cautelar”.

La mujer se preguntó “¿entonces como veo a mis hijos? si él no me permite verlos”.

EL MIEDO PERMANENTE POR LOS NENES

Salomon comentó que Valdéz Carbajal “no es una persona que lleve una vida correcta, siempre se dedicó a vender estupefacientes” denunció y por ende “temo por la vida de mis hijos. Es una persona hostil, no se puede dialogar con él, siempre hubo abogados de por medio”, aseguró.

Entre los episodios de violencia que le tocó vivir junto al hombre, relató que “en tres oportunidades lo denuncié”.

“En la primera; yo vuelvo con él y la segunda necesité que regrese porque estaba con un embarazo de riesgo, no tenía a más nadie que cuidara a los otros hermanitos y me sometí a volver, porque no tenía a nadie que me ayude” y después “antes de que cumpliera el año el nene se volvió una situación extrema. No solo era violento conmigo, sino también con mis hijos mayores”.

Según el testimonio de Salomon, el dominicano fue boxeador profesional en algún momento en su país. “Tenía la mano prohibida e igual me golpeaba” y “me juró que iba a matar a mi hijo mayor, cuando cumpliera sus 18 años”.

Antes de no poder ver a sus hijos, Carolina contó que “él tenía acceso a los niños, si bien económicamente no me ayudaba, yo no me negaba a que el viera a sus hijos porque era su derecho y después decidió no tráelos a la casa”.

“Mi angustia más grande es que me enteré que él está queriendo conseguir la custodia total para llevárselos del país”, dijo.

SIN NOVEDADES

La mujer manifestó que desde aquel momento en que su expareja se llevó a los niños, sigue esperando novedades por parte de la Justicia, pero “sin respuesta”.

“Esperó que (la Justicia) resuelva, él vende drogas, pone en riesgo a mis hijos y no es una persona que respeto leyes, autoridad, lo que le diga algún juez, él va a hacer lo quiera cuando le den ganas” señaló.

Siendo la primera oportunidad que expone su situación públicamente y ante posibles represalias contra su persona, Salomon admitió tener miedo, pero el deseo de ver a sus niños es más fuerte. “Por supuesto que tengo miedo, pero quiero saber de mis hijos” sostuvo.

Sus días, desde aquel momento “son angustiantes. Es un día a día, esperando que haya novedades”.

EL TIROTEO EN LA MUNICIPALIDAD

José Saldivia- el 30 mayo 2014- fue baleado en la cabeza en el hall de ingreso al edificio municipal donde esperaba ser atendido para presentar un proyecto. El agresor fue Oscar Valdéz Carbajal, quien utilizó un revólver calibre 22.

“El me juro que le iba a disparar en la cabeza a José Saldivia” recuerda Carolina a más de seis años de aquel episodio que vivió estando en pareja con Valdez Carbajal.

Desde de todo eso, agregó “recuerdo cuando estuvo preso, yo moví cielo y tierra para ayudarlo a conseguir su libertad”.

José David Saldivia (44) y Luis Humberto Hernández - habían sido detenidos el sábado 6 de octubre de 2012 por intentar disolver a tiros una asamblea del Sindicato del Petróleo- habían llegado temprano al edificio de la Municipalidad. Su objetivo era presentarles un proyecto a autoridades del Ejecutivo municipal.

Saldivia llevaba el mismo en una carpeta. Conocido por sus antecedentes penales y hasta con un pedido de captura, también llevaba consigo un termo con vino. Se cruzó con Oscar Isaías Valdéz Carbajal (33), un hombre de nacionalidad dominicana que tramitaba un pedido de terreno junto a su mujer (Carolina) y su bebé, ambos argentinos.

Primero se saludaron como si todo estuviera bien entre ellos, pero luego Valdéz Carbajal le entregó el bebé a su mujer y encaró a Saldivia, quien le entregó la carpeta a Hernández, que en la otra mano portaba el termo. Todo el desenlace quedó registrado por las cámaras de seguridad. “Salen caminando juntos. El que tenía el termo, le agarra los papeles a Saldivia, llegan hasta el hall y cuando llegan al hall, gira Saldivia y el dominicano le tira un tiro a la cabeza”, contaba en ese momento el jefe de seguridad del municipio, Claudio Cerneas. Luego, Valdéz Carbajal “sale corriéndolo otra vez (a Saldivia) y le seguía tirando. El primero a la cabeza. No sé si le pegó”.

Según trascendió, cuando el agresor residía en la avenida Rivadavia habría sido víctima de un violento robo, culpando del mismo a Saldivia. Por ello habría intentado ajustar cuentas.

Fuente: El Patagónico (Comodoro Rivadavia)