Desaparecidos luego del fraude

Vecinos de Koluel Kaike  se vieron involucrados en una estafa por parte de las autoridades locales. Irregularidades, precios exorbitantes y cobros indebidos en la adjudicación de terrenos en la pequeña comuna. 
lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00
Una vez más en suelos patagónicos el fraude con la venta de tierras fiscales volvió a ser noticia. En esta ocasión vecinos de la Comisión de Fomento de Koluel Kaike, se vieron afectados en su buena fe, en la compra de terrenos a un valor superior al establecido por las autoridades y organismos de la provincia.
El hecho radica en la venta de terrenos fiscales, a lugareños y empresarios por parte de las antiguas autoridades de la Comisión de Fomento de la localidad sin la apropiada demarcación a valores exorbitantes que superaban en algunos casos tres veces el estimado.
El actual responsable de la comuna, quien vendría a ocupar el cargo de “intendente”, Gabriel Soto denunció que no sólo esta práctica fraudulenta por parte de sus antecesores tuvo como fin damnificar a los compradores, sino también a la Comisión de Fomento ya que el dinero obtenido no quedó registrado en la contabilidad de la pequeña Comuna de Koluel Kaike.
El valor aportado por los perjudicados, se incrementó varias veces, e incluso, el que menos pagó, lo hizo por un terreno para la construcción de su propia vivienda que generalmente son entre 400 y 450 metros cuadrados de tierra de superficie. También llamó la atención un caso particular, en el cual el cobro de esos valores se realizó con 20 corderos para la fiesta aniversario del lugar. 
Los costos que son los declarados por el Consejo Agrario de la Provincia es de 5.58 pesos, un valor de promoción para facilitar el asentamiento y promover la radicación de gente según destacaron las autoridades, y en todos los casos se multiplicaron por tres, lo que lleva a la conclusión que un terreno de 400 metros lo cobraron 6.000 pesos, con el agravante que no se hizo ningún tipo de trámite en el Organismo pertinente como corresponde por parte de la gestión de la Comisión de Fomento, quienes vienen a cumplir el rol de delegados administrativos. 
El actual comisionado de fomento de la localidad ,Gabriel Soto, declaró  que  “Acá se entregaron recibos oficiales con membrete de la Comisión de Fomento, incluso se hicieron instrumentos como una resolución que no tiene sustento jurídico alguno, sin valor, donde al interesado le establecían condiciones de adjudicación inmediata a la tierra, y lamentablemente nos encontramos con esta situación fuera de norma, irregular, con un hecho de corrupción extremo, con la intención de perjudicar a un numerosos grupos de personas, entre los cuales hay particulares, empresas, empleados de campo que no tienen un ingreso importante, los metieron dentro de la misma bolsa, y esta gente a pesar de todo después de haber pagado el terreno con sus valores, no tiene ningún papel que los acredite como adjudicatario de esas parcelas”.
Ausentes
El responsable de esta maniobra en particular sería el antiguo comisionado Luis Olmos, una autoridad que no realizó el correspondiente traspaso de sus funciones a Soto y además, no responde a los vecinos estafados, como tampoco a este medio, que ha intentado localizarlo para conocer su versión de los hechos. Fuente: La Tecla Patagonia