Caleta Olivia-Petroleros

Tras su liberación, Vidal criticó a “los caranchos que quisieron apoderarse del gremio” petrolero

El secretario general del Sindicato Petrolero Santa Cruz, Claudio Vidal, dijo que no guardaba resentimiento al juez de instrucción de Las Heras, Eduardo Quelín, quien lo mantuvo preso 13 días, pero se vio obligado a dejarlo en libertad por “falta de mérito”.
sábado, 2 de mayo de 2015 · 12:35

Claudio Vidal y el resto de los detenidos en diferentes dependencias policiales fueron liberados a media tarde del jueves, a pesar de que el magistrado disponía hasta mañana para resolver las situaciones procesales de todos ellos.

De todos modos, es probable que haya adelantado su resolución para no dejar lugar a lo que iba a resolver el juez de Recursos, Miguel Meyer, quien –de acuerdo a lo que señalaron a Diario Patagónico fuentes de extrema confianza- en principio preveía hacer caer la causa por "asociación ilícita” y luego dictaría la libertad para todos los detenidos.

Por otro lado uno de los abogados del gremio, Leopoldo Puricelli, explicó que de acuerdo a términos legales, la causa tiene plazo de un año para caerse, por lo cual se requerirá que se aceleren los tiempos.

Además, no descartó que se inicien acciones legales contra el propio Quelín, pero ello dependerá de lo que decida la comisión directiva del sindicato.

Cuando el jueves salió de la alcaidía policial de esta ciudad, Vidal era aguardado por una ruidosa manifestación de trabajadores petroleros y familiares y recién ayer por la tarde convocó a una conferencia de prensa junto al abogado Puricelli, al secretario adjunto Rubén Uribe y a otros miembros de comisión directiva, incluyendo al responsable de la seccional Las Heras que estuvo detenido en la alcaidía de Pico Truncado, Rafael Huenchenen.

Los rostros de todos ellos ya estaban relajados luego de los días de tensión que comenzaron el jueves 9 de abril, cuando se produjo el enfrentamiento a balazos frente al edificio local del gremio, en el que murió un obrero afiliado a la UOCRA y otro resultó gravemente herido.

UNA MUERTE QUE SE

PODRIA HABER EVITADO

Las primeras palabras del secretario general fueron de agradecimiento para afiliados, miembros de comisión directiva y referentes de distintas instituciones, entre ellos los máximos dirigentes del Sindicato Petrolero Chubut, Jorge Ávila, y de la Asociación Personal Jerárquico, José Llugdar, quienes "en momentos muy difíciles nos apoyaron”.

Al mismo tiempo criticó a "los caranchos” que quisieron aprovechar esta circunstancia para volver a "apoderarse del gremio” y aunque no los mencionó puntualmente, se refería entre otros a los dirigentes de la Federación que lidera Alberto Roberti, un aliado de Sergio Massa a nivel nacional.

De todos modos, evaluó que más allá de los difíciles momentos que soportó junto con otros compañeros estando preso por una causa distinta a los incidentes ocurridos frente al edificio gremial, "lo más triste que pasó fue la muerte del obrero Reynaldo Vargas”, indicando que ello se podría haber evitado si nos hubiesen escuchado por las denuncias que habíamos hecho con anterioridad”.

"NO SOY UN

JEFE MAFIOSO”

En otro pasaje de sus declaraciones, Vidal admitió que él tenía un arma de fuego desde hace tiempo ya que la utilizaba para salir a cazar, "como cualquier otro patagónico”, y que además la tenía registrada.

"Pero yo no la utilizo para andar matando gente y eso que quede claro. Tampoco soy un jefe mafioso, que es el título que me atribuyeron algunos medios irresponsables que trabajan para destruir Santa Cruz”, afirmó.

Precisó además que el dinero que se le incautó cuando la policía allanó su departamento en el edificio Guttero era una suma de 40 mil pesos de caja chica que le había dejado el tesorero del gremio, y "eso no es un pecado”. Negó terminantemente que hubieran sido 500 mil dólares.

Por otra parte comentó que resultaba "extraño y dudoso” que por las dos causas que instruyeron dos jueces (Mario Albarrán y Eduardo Quelín) se haya detenido a medio centenar de referentes de un mismo gremio.

"Pareciera que todo se trató de una interna entre petroleros, ya que no se detuvo a nadie del otro sector (UOCRA) que vino a agredir y tratar de tomar nuestra sede”, señaló.

Respondiendo a otra consulta, indicó que no guardaba resentimiento al juez que le imputó un grave delito y que en todo caso ello le daba mayor fuerza para seguir trabajando a favor de los afiliados y de la comunidad. "Yo tengo la conciencia tranquila y creo que se va a caer la causa de manera definitiva en los próximos días”, acotó.

QUIERE VERSE

CON PERALTA

Más adelante se le preguntó si creía que hubo alguna injerencia del gobernador Daniel Peralta en la justicia para que ésta ordenara 25 allanamientos. Al respecto dijo que en principio quería "hablar con muchos políticos y también con el gobernador. Quiero que hablemos cara a cara porque hay muchas cosas que no entiendo, o puede ser que no haya tenido en cuenta algunas situaciones”.

En ese sentido reveló que posiblemente haya gente enojada porque él rechazó ofrecimientos de postulaciones electorales, ya que "no estoy preparado para asumir ninguna candidatura y por ahora estoy aprendiendo a sacar un gremio adelante. No voy a dar nombres porque hubo conversaciones que deben quedar en el olvido”.

Fuente El Patagonico

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