Chubut: ajeno a todo, Arcioni toma champán francés en el Palacio Duhau

Mariano Arcioni pidió un un Veuve Clicquot de 9.500 pesos, el viernes por la tarde en el balcón del bar Piano Nobile. Fue horas después de llegar a Buenos Aires, donde fue objeto de un "escrache" por parte de un grupo de mujeres que asistía al encuentro de La Plata.
domingo, 13 de octubre de 2019 · 17:09

El viaje del gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, a Buenos Aires empezó mal: una docente se lo cruzó el jueves en el aeropuerto provincial, lo increpó por la situación salarial y ese video se viralizó. Su entorno aclaró que el viaje de Arcioni era “por cuestiones habituales de su agenda”.

Al día siguiente, ya instalado en la Capital, el gobernador intentó relajarse pasando la tarde en el Palacio Duhau. Y al mal tiempo, buen champán: disfrutó de un Veuve Clicquot de 9.500 pesos, en el balcón del bar Piano Nobile, del exclusivo hotel porteño.

La revista Noticias consultó a los voceros de prensa de Arcioni acerca de la agenda porteña del gobernador, pero no obtuvo respuesta al momento de publicar esta nota.

AMOR FRANCES

El nombre del gobernador chubutense se hizo famoso en todo el país hace apenas un mes, cuando envió a la Legislatura un proyecto para duplicarse su salario, para actualizarlo respecto del proceso inflacionario.

“Si lo comparamos contra los ingresos de otras provincias o de la Nación estamos muy retrasados”, explicó Arcioni en un comunicado. Algo de razón tiene: su sueldo sólo le alcanza para pagar 5 botellas del champán francés que pidió este viernes en el Duhau.

Pero el intento de mejorar su situación salarial y, en menor porcentaje, la de su staff, fue la gota que colmó la paciencia de los gremios docentes, que llevaban dos meses sin clases, cobrando sus sueldos en cuotas.

El gobernador logró su reelección a principios de junio, derrotando con su partido provincial al candidato kirchnerista, el intendente de Comodoro, Carlo Linares. Sin duda contribuyó a su victoria la apertura de paritarias que hizo con el sector estatal, conviniendo aumentos salariales; retroactivos e ingresos a planta de personal. No cumplió.

Sergio Massa es su padrino político y estuvo el 9 de junio en el gimnasio de la CAI para felicitarlo y captar algo del fugaz éxito. Ello le permitió mejorar su capacidad de negociación con Alberto Fernández para sumarse a su candidatura presidencial, aunque más tarde quedaría reflejado que para el peronismo Arcioni se convirtió en un lastre.

Fuente: Revista Noticias