Dos ataques a tiros en horas: imputado arriesga hasta 20 años
Un hombre fue detenido en Punta Arenas tras disparar contra dos personas en la vía pública en distintos hechos ocurridos el sábado. El acusado, identificado como Héctor Sebastián Salazar Maldonado, fue formalizado por tentativa de homicidio, porte ilegal de arma y disparos injustificados. Según las víctimas, los ataques estarían vinculados a conflictos sentimentales previos.
Un violento episodio conmocionó a Punta Arenas luego de que un hombre realizara disparos contra dos personas en distintos puntos de la ciudad. El imputado, de 26 años, fue detenido y llevado a audiencia de control de detención en el Centro de Justicia.
Según expuso el fiscal Sebastián González Morales, el acusado perpetró dos ataques con pocas horas de diferencia. El primero ocurrió cerca de las 12:40 en la zona surponiente, cuando interceptó a una víctima y efectuó al menos dos disparos sin lograr impactarla. El hombre logró escapar del lugar.
Horas más tarde, alrededor de las 15:00, el agresor repitió la mecánica. Esta vez disparó contra un vehículo en el que viajaba otra víctima junto a su pareja y un menor de edad, logrando impactar en el parachoque del rodado.
Conflictos previos y amenazas
De acuerdo a los testimonios, ambos ataques tendrían un trasfondo vinculado a conflictos sentimentales. Una de las víctimas aseguró que ya había sido amenazada previamente a través de redes sociales.
"Esta persona frenó y sacó su brazo por la ventana del conductor con un arma en su mano, para posteriormente disparar", relató uno de los denunciantes, quien logró huir sin resultar herido.
En tanto, el segundo afectado indicó que mantenía un conflicto de años con el agresor: "Tuve contacto con su pareja sin saber que estaba comprometida, y desde entonces comenzaron las amenazas", explicó ante la policía.
El mismo denunciante detalló el momento más crítico: "Se bajó del vehículo, sacó el arma y efectuó cuatro disparos hacia mi persona, los cuales logré esquivar".
Detención y prisión preventiva
Gracias a los datos aportados por las víctimas, entre ellos la patente del vehículo, la Policía de Investigaciones logró ubicar al sospechoso en su domicilio. Allí secuestraron un revólver calibre 22 con municiones, además de la ropa utilizada durante los ataques.
El fiscal remarcó la gravedad de los hechos y solicitó la prisión preventiva, argumentando que el acusado representa "un peligro para la seguridad de la sociedad y de las víctimas", además de existir riesgo de fuga.
La jueza Paula Stange hizo lugar al pedido y ordenó su ingreso al complejo penitenciario. El imputado enfrenta cargos por dos intentos de homicidio, porte ilegal de arma de fuego y disparos injustificados, con penas que podrían alcanzar hasta 20 años de prisión.
La Prensa Austral

