Fuerte polémica por el amarre de un buque británico en Ushuaia
La llegada del petrolero VS Promise, de bandera del Reino Unido, generó un nuevo conflicto político por la soberanía y el control de la actividad portuaria en el extremo sur. Desde la provincia cuestionaron la decisión, mientras que el Gobierno nacional aseguró que la operación se realizó dentro de la normativa vigente.
El amarre del buque petrolero VS Promise, de bandera británica, en el puerto de Ushuaia provocó un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno de Tierra del Fuego y la administración nacional, en medio de una disputa por las competencias sobre la actividad marítima y la soberanía en el Atlántico Sur.
Según informó Diario Uno, la gestión del gobernador Gustavo Melella expresó su rechazo a la presencia de la embarcación y cuestionó que desde el Gobierno nacional se adopten decisiones sobre cuestiones vinculadas con el territorio fueguino sin intervención provincial.
El reclamo se da además en un contexto de tensión por la administración del puerto de Ushuaia. La estación marítima se encuentra bajo intervención de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn) desde enero, situación que profundizó las diferencias entre Nación y la provincia respecto del manejo de los recursos y operaciones estratégicas.
La explicación del Gobierno nacional
Ante los cuestionamientos, el vocero presidencial Adrián Ravier negó que la presencia del buque británico implique una afectación a la soberanía argentina.
El funcionario explicó que el VS Promise, de 228 metros de eslora y con capacidad para transportar alrededor de medio millón de barriles de petróleo, había realizado tareas de carga de crudo en la cuenca de Puerto Cuyén y posteriormente llegó a Ushuaia para abastecerse.
Ravier sostuvo además que la maniobra contó con aval técnico provincial en la monoboya y que no se vulneraron las normas vigentes. Según la explicación oficial, las restricciones existentes están vinculadas con actividades extractivas en el área de Malvinas y no alcanzan a una operación de abastecimiento como la realizada por la embarcación.
Antes de arribar a la capital fueguina, el petrolero había desarrollado operaciones junto a la empresa Total en la zona norte del territorio provincial.
Una disputa que vuelve a poner el foco en los puertos australes
El episodio reavivó la discusión sobre los límites de las competencias provinciales y nacionales en materia portuaria, especialmente cuando se trata de operaciones vinculadas con embarcaciones de bandera británica.
Desde Tierra del Fuego consideran que la provincia debe tener participación en las decisiones relacionadas con las operaciones marítimas que se desarrollan en su territorio, mientras que Nación sostiene que el amarre del VS Promise respondió a un procedimiento técnico y comercial que no transgrede las normas ni los tratados vigentes.
La situación suma así un nuevo capítulo a la disputa política entre ambas jurisdicciones por la administración portuaria y la soberanía en el Atlántico Sur.

