Incendios fuera de control en Cholila: vientos fuertes, corte de ruta y alarma general
La localidad cordillerana de Cholila, en la provincia de Chubut, enfrenta una situación crítica por la presencia de dos frentes de incendios forestales de grandes dimensiones que avanzan desde diferentes puntos hacia la zona urbana y los valles vecinos. El fuego, alimentado por altas temperaturas, vientos intensos y una prolongada sequía, rodea gran parte del entorno de la localidad, obligó al corte total de la Ruta Provincial Nº 71 y generó riesgos directos para pobladores, viviendas y animales, con esfuerzos de vecinos y voluntarios volcados al combate de las llamas.
Dos flancos que complican el combate
Según vecinos y reportes desde terreno, dos frentes considerables de fuego cercan Cholila:
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Frente Sur: avanzó desde el Parque Nacional Los Alerces y afectó zonas como Villa Lago Rivadavia, extendiéndose con rapidez hacia los valles.
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Frente Norte: habría ingresado por un cañadón detrás de Epuyén, con trayectoria hacia el paraje El Blanco y atravesando sectores como Puerto Patriada y El Hoyo antes de dirigirse hacia la jurisdicción de Cholila.
Este esquema de avance desde ambos extremos deja a la localidad prácticamente "rodeada por el fuego", según relatos de vecinos, que además describen condiciones climáticas que favorecen la propagación y dificultan las tareas de contención.
Corte de ruta, animales y viviendas amenazadas
A raíz de la gravedad de la situación, la Ruta Provincial N.º 71 fue cerrada al tránsito de forma preventiva, una medida clave para evitar riesgos mayores, aunque también complica la logística de acceso y asistencia a la zona afectada.
Los habitantes de Cholila y zonas rurales aledañas trabajan en la evacuación de animales y bienes, mientras que algunos sectores ya reportan pérdidas materiales. Vecinos consultados manifestaron que el fuego "casi llega a una eco-aldea" y que se han tenido que retirar animales de campo ante la amenaza inminente de las llamas, que consumen vegetación y avanzan sobre áreas abiertas.
Además, en sectores rurales y veranadas las condiciones generadas por la sequía persistente y los vientos fuertes, sumadas a temperaturas altas, funcionan como combustible para la expansión de los incendios, complicando aún más la contención de los distintos focos activos.
Operativos y esfuerzos locales
En medio de esta emergencia, la respuesta para combatir los incendios incluye el trabajo de vecinos y voluntarios, quienes aseguran estar actuando junto a los cuerpos de bomberos donde es posible. En algunos casos, hasta las autoridades se encuentran con limitaciones de recursos frente a la magnitud de las llamas y de las condiciones climáticas que dificultan los ataques directos al fuego.
Los pobladores relatan que los comités de trabajo están movilizados en forma continua, intentando coordinar esfuerzos para proteger viviendas, animales y sectores productivos frente a un avance que en ocasiones supera la capacidad de respuesta manual sin apoyo aéreo intensivo (Fuente: Diario Jornada/El Diario Nuevo Día).

