La emotiva carta de la nieta de Héctor, el abuelo fallecido por coronavirus en Comodoro Rivadavia

A través de sus redes sociales, Micaela Vergel le dedicó unas sentidas palabras a su abuelo, tras conocerse su deceso este sábado. "Luché hasta dónde pudimos, abuelo. Perdonáme por no lograr llevarte a la abuela. No te merecías este final en soledad. Descansa en paz. Te amo", detalló en la carta.
sábado, 12 de septiembre de 2020 · 18:42

La historia de Héctor Peric, el abuelo de 88 años, que se encontraba internado en el Hospital Regional de Comodoro luego de haber dado positivo por coronavirus, recorrió todo el país.

Lamentablemente, este sábado se confirmó su fallecimiento, sin poder despedirse como él quería: al lado de su esposa, con quien compartió 61 años de su vida.

Tras conocerse la noticia, Micaela Vergel, una de sus nietas, compartió una sentida carta a través de sus redes sociales, donde comenta toda la travesía vivida por ella y su familia durante estos últimos días. "Te fuiste y lo intentamos. Di lo que más pude para que puedas despedirte de la abuela, porque eso era lo que querías, mi alma lo sentía. Ayer simplemente pudiste escucharnos por audios y hoy decidiste descansar en paz", detalla en el inicio de su relato.


Asimismo, Micaela reconoció que "hace unos días, procesando que esto iba a suceder, y en esas noches eternas sin poder dormir pensando en él, le escribí una carta y se la leí en silencio como forma de despedida. No quería y me negaba a que llegue este momento", explicó.

LA CARTA DE DESPEDIDA DE MICAELA A SU ABUELO HÉCTOR:

"Negro querido diría la gente, pero para mi "Abuelo" con voz ronca; con una pintusa que pocos podrían llevarla con su altura; un ganador, disculpa pero te llevaste el corazón de la Reina del petróleo de Comodoro y qué Reina, MI abuela; el mejor escondedor de plata, siempre por atrás con el "dale nena vos comprate, no le digas nada a la abuela" o "Ana dale a la nena lo que quiere"; el abuelo con las piernas más cómodas para reposar en ellas infinidad de horas; el que mejor convencía a mamá para que nos deje ir a cualquier hora a la casa de los abuelos y el que nos buscaba a cualquier hora y cuándo digo cualquiera, así lo era.


Mi Abuelo, el de los abrazos más puros, más sinceros, con millones de caprichoso por ser cumplidos. El gerente de Aerolineas que con orgullo lo contaba cada vez que tenía oportunidad, y él que me decia "hija el avión es el transporte más seguro, si vos algun día ves una asafata preocupada, entonces ahí, preocupate", el que me conoce me habrá escuchado contárselo, es que la frase de mi abuelo me da la tranquilidad de subir a un avión sin miedos.


El mejor abuelo del mundo lo tengo yo, el más guerrero, el mejor esposo para mi abuela, su mejor compañero. Mi referente de persistencia, él sabía de dolores, toda su vida los padeció pero disfruto la vida plenamente, como si nunca tendría que acabarse. Pero todo se acaba, y todos merecemos irnos sin sufrir, hay veces que si creemos que hay un Dios debería ser lo más justo posible, no con uno que lo que siempre va a querer es permanecer al lado de la persona que amamos, sino justamente con ella para que la deje descansar en paz.

Fuente: ADN Sur