Turismo en Santa Cruz: Cañadón Caracoles, un lugar para conocer

Cañadón Caracoles tiene una interesante oferta paisajística, deportiva y cultural.
jueves, 18 de febrero de 2021 · 21:23

Cañadón Caracoles es uno de los atractivos que más se está acentuando al norte de la provincia de Santa Cruz: una oferta paisajística, deportiva y cultural para turistas nacionales y extranjeros (también provinciales) y que prácticamente puede hacerlo toda persona. La edad mínima es de 12 años y debe estar acompañado por un adulto. Luego, lo que implica subirse a este Cañadón son las ganas de disfrutar la naturaleza.

El peritense Maximiliano “Pachi” Castillo es parte del Club Andino Pari Aike, un grupo de aproximadamente 60 socios conformado hace 6 años y que actualmente busca terminar con los trámites para tener la personería jurídica municipal y así poder desarrollar una palestra, un espacio para practicar.

“Pachi”, como es conocido por sus amigos y personas cercanas, es el guía del Parque Patagonia y también monitor de escalada de la Federación Argentina de Esquí y Andinismo (FASA). Cuenta que la subida al cañadón comienza con una pequeña charla introductoria para enseñar las herramientas y el material para la escalada, que tiene distintas dificultades, desde el grado más fácil hasta el más difícil: todo es explicado por él, mostrando e intensificando las ganas que los presentes ya muestran. Ropa cómoda, indispensable.

Primero se realiza un “bautismo de rapel”, que significa un descenso vertical y, luego, una escalada sencilla que se denomina “top - rope” con cuerda, desde un anclaje que han instalado en la cima de la vía, comenta el guía Castillo.

El Cañadón Caracoles no es un lugar que ha sido explotado turísticamente desde hace tiempo; su gran potencial es reciente y así se muestra en cada escalador que se va contento y maravillado de lo que ha realizado: “Actualmente hay alrededor de 80 vías pero podría haber miles”, se sincera entusiasmado Pachi, que agrega que, quienes participan, son de todas las partes del mundo, ya que muchas veces se complementa con el destino de escalada que puede y es El Chaltén. Aunque la distancia sea de más de 500 kilómetros, esas personas están decididas a disfrutar del ya mencionado, pero también del Almendra, del que también se puede acceder de forma rápida por las mismas vías.

La potencialidad se da aún más porque quien conecta este paisaje natural y de escaladas es la RN 40, reconocida internacionalmente por unir Cabo Vírgenes, cerca de Río Gallegos, con La Quiaca (provincia de Jujuy), al norte. Su historia y su recorrido de casi 5.200 kilómetros, fomentan la llegada de diversos y potenciales turistas y amantes de los cañadones y toda la flora y fauna que les rodea.

Castillo no quería quedarse solo con deportes “normales”, de los que deambuló en varias oportunidades, pero en la escalada encontró la comodidad. En su adolescencia se sintió atrapado por la actividad: “Elegí la escalada con dificultad -que es bastante exigente- no solo en el aspecto físico, sino por su componente psicológico. Desde el punto de vista espiritual, es prepararte y hasta soñar con que subís la montaña. Cuando lo lográs, te llena el espíritu, es alimento para el alma”, comenta de forma profunda y sincera.

Escalar no es solo parte del trabajo de Pachi, es su estilo de vida porque es siempre reconocer y compartir viajes con personas y experiencias variadas, generando así una comunidad que se va desarrollando y aprendiendo de forma heterogénea.

Esta aventura se puede realizar pernoctando en la localidad de Perito Moreno sin problemas, aunque también los turistas pueden hospedarse dentro del Parque Patagonia en un refugio en la estepa patagónica profunda ubicado en el Portal Cañadón Pinturas, donde el guía los puede pasar a buscar. La naturaleza y el disfrute de ella, tan deseada, es posible y está aquí, en uno de los grandes rincones de la provincia santacruceña. (Ser Argentino)