Desesperado pedido de una madre por la salud de su hijo

Lleva ocho internaciones desde enero por cuadros de vómito y diarrea, pero aún no tiene un diagnóstico. Está internado en El Bolsón y piden la derivación.
miércoles, 3 de marzo de 2021 · 08:06

El pequeño Emanuel de 4 años está internado una vez más. Es la octava vez desde el 8 de enero que llegó a la guardia con vómitos y diarrea. Tantos días sin poder alimentarse de manera correcta le acarreó una pérdida de casi 7 kilos. Y lo peor del caso es que la familia no tiene un diagnóstico certero, por lo que pide una urgente derivación desde El Bolsón hacia un hospital de la provincia con mayor complejidad que le permita a los médicos determinar cuál es su patología. 

Yanina Hernández decidió salir a los medios a contar su problema porque teme por la vida de su hijo. "Primero los médicos creían que era una gastroenteritis, pero vemos que sigue sin mejorar. Además encontraron muchas cosas como una arritmia cardíaca por un bloqueo en el corazón, líquido en el estómago de lo cual yo no me había enterado hasta que me derivaron a Bariloche y un derrame pleural del cual tampoco nos informaron”, explicó.

La madre contó que cada vez que tiene esos cuadros severos, deben ir a la guardia, donde lo internan para hidratarlo, luego le dan el alta y a los pocos días sucede exactamente lo mismo. Por este cuadro el niño ya perdió 7 kilos de peso. De las ocho internaciones, en tres debió ser derivado a Bariloche, pero aún no hay un diagnóstico exacto. Lo último que le comunicaron los médicos es que podría ser una enfermedad intestinal crónica, pero el turno para la derivación con un especialista es para el 19 de marzo. "Parece que la vida de mi hijo no está valiendo”, reflexionó Yanina entre lágrimas.

“Es angustiante ver a mi hijo vomitando bilis todos los días y que nadie me diga nada por lo que siento que me soltaron la mano. Ahora llegamos a que lo internen  nuevamente estando con su piel muy amarilla”, enfatizó y pidió que alguna autoridad de Salud Pública le pueda dar alguna explicación: "Me cansé de golpear puertas y no obtener respuestas. Necesito que sea derivado de manera urgente hacia otro hospital que tenga la capacidad para determinar qué es lo que él sufre".

Si bien en algún momento evaluaron la posibilidad de que se atendido en el Garraham, no se avanzó en ese sentido. "Ya ni siquiera tolera el agua y el color amarillo que tiene ahora ha preocupado a los médicos por lo que realmente tengo miedo por la vida de mi hijo".