El último paseo de Victorio Joursin y la búsqueda incansable de su familia

Victorio Joursin de 75 años, es policía retirado, tiene Alzheimer, le gusta caminar y siempre estuvo ligado al deporte en el barrio Km 8. Desde el 16 de enero de 2020 que nadie sabe de él.
domingo, 11 de abril de 2021 · 10:40

Salió de su casa en el barrio Standart norte alrededor de las dos de la tarde, se dirigía hacia una quinta que tiene en la zona de Km 11, en un predio cercano al Ejército. Pero nunca llegó. ¿Qué pasó en el camino? A un año y tres meses de su desaparición recorremos junto a su familia el trayecto que Victorio realizaba cada tarde.

“Mi papá dijo que se iba hasta la quinta caminando, en ese momento no se pudo determinar que estaba en un episodio de su enfermedad que es el Alzheimer, salió desorientado tomó la avenida Punta Borjas en el camino hacia Km 8, luego retoma hacia la zona de quintas. Los vecinos lo conocen así que avisaron que lo habían visto. Luego llega a una feria cercana al Gimnasio N° 4”, explica Mabel Joursin sobre el recorrido que su papá realizaba casi de memoria. Unos soldados que cubren el perímetro del Ejército lo vieron ingresar a una zona no permitida y lo retiraron. Los testimonios indican que Victorio continuó camino hacia la escombrera.

Victorio era una persona muy activa, sabía de recorridas y largas caminatas como lo hacía cuando ejercía su profesión. Nunca se había perdido ni desorientado hasta ese día. “La persona que tiene Alzheimer en general no asume su situación de salud y convivir es muy complejo. Porque hay que tener algunos cuidados y tampoco le podes cortar la libertad porque eran episodios”, relata Mabel dejando entrever lo unidos que son en su familia.

Victorio y su esposa llevan 52 años de casados, el 2020 fue un año particularmente difícil porque a la desaparición se sumó la pandemia que dificultó aún más la búsqueda. “No sabíamos de mi papá, fue muy difícil sobre todo en la temporada de la pandemia porque no podíamos salir ni vernos entre los hijos y mi mama. Está siendo muy difícil  para mí mama asumir que no sabemos dónde está mi papá. Es alguien que estuvo continuamente y de un ratito para el otro no sabés donde está. Está en una situación vulnerable, está deambulando en las calles, no sabes si come, si no come si le paso algo, es muy duro para nosotros es muy duro”, dice Mabel.

Las hipótesis

“Yo tengo dos hipótesis, una que desorientado se fue hacia la zona del campo, seguramente alguien lo vio y por no comprometerse no aviso. Es imposible que nadie lo haya visto porque en esa zona hay movimientos de camiones hay muchas personas que lamentablemente no se quieren comprometer y eso genera que la búsqueda sea más difícil. La otra opción es que le pudo pasar algo malo lamentablemente y que no podemos encontrarlo. Pasó mucho tiempo y no encontramos nada de él, sus pertenencias ni la gorra que llevaba, la billetera, no encontramos las zapatillas, ningún elemento para decir estuvo acá, se cayó o algo”.

La última información aportada por el Ministerio Público Fiscal es que la causa continúa abierta pero hasta el momento no hay un hilo conductor nuevo que permita la búsqueda activa de Victorio. Sin embargo, su familia los fines de semana organiza sus propios rastrillajes.

“Nosotros no vamos a dejar de buscar y de hecho lo estamos haciendo. Lo diagramamos en la familia, dialogamos con la gente, le vamos comentando lo que paso con mi papa. Hay muchos que desconocen, hay mucha gente que no está informada, hay gente que no tiene redes sociales”.  El radio de búsqueda se fue ampliando con los resultados infructuosos. “Si nos pusiéramos en el lugar de mi papa nos preguntamos dónde hubiera ido. Si nos pusiéramos en el lugar de una persona que le hizo algo malo también nos preguntamos donde lo hubiera dejado a mi papá.

Desde el año pasado la familia ofrece una recompensa de 250 mil pesos que están dispuestos a ampliar si alguien aporta datos certeros sobre su paradero. “Me gustaría pedir que la persona que sabe algo de mi papa se ponga en nuestro lugar y que por favor nos ayude, creo que nadie puede guardar una cosa tan grande. Es la esperanza de mi mama, de que vuelva o de saber que le paso.  Creo que estamos cerca de saber qué pasó con mi papa”, dice Mabel. (ADNSUR)

Por contacto: En Facebook // Buscamos a Victorio Joursin // 0297 427-3077