Ruta Caleta-Comodoro: el monumento a la estafa y la corrupción

La primera vez que la obra de la Autopista de la Ruta 3 entre Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia se licitó fue el 28 de septiembre de 2006. El presidente de la Nación era Néstor Kirchner; el gobernador de Chubut Mario Das Neves y el de Santa Cruz Carlos Sancho.
sábado, 3 de julio de 2021 · 10:21

La obra fue dividida en tres tramos, y de las licitaciones solo participaron empresas de un mismo holding, Grupo Austral Construcciones. El propietario era Lázaro Báez. Hace 14 años que esa obra está incluida en el presupuesto de la Dirección de Vialidad Nacional y nunca se concluyó.

El pagó que recibió la empresa por los trabajos realizados fue tres veces el valor que había sido presupuestado en su momento, unos 674 millones de pesos. En nueve años, y sumado los tres tramos que la empresa nunca terminó, se pagaron 2.892 millones de pesos.

La obra fue rescindida en 2016 por el gobierno de Cambiemos. En una nueva licitación, se impuso CPC SA de Cristóbal López. Pero en 2018, Vialidad Nacional determinó que en manos de CPC, la obra tenía un avance del 3%, y decidieron rescindirle la obra a Cristóbal López. El argumento principal fue por “abandono de obra” y se le descontaron de las certificaciones de obra multas por incumplimientos de plazos por más de $ 35,7 millones, correspondientes sólo al tramo Comodoro Rivadavia – Caleta Olivia.

La Autopista de la Ruta 3 entre Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia es un proyecto de 75 km que incluye la circunvalación a esta última ciudad. El Tránsito Medio Diario Anual del tramo es de 4.978 vehículos, los cuales se componen con 78,40% de livianos, 2,5% de buses y 19,10% de pesados, según el informe presentado por la Dirección Nacional de Vialidad en la causa judicial que investigó la obra pública en Santa Cruz.

En el año 2018, tras el malestar conocido de la Ruta Nacional Nº3 tramo Caleta Olivia – Comodoro Rivadavia, el abogado Ismael Machuca presentó una denuncia contra Vialidad Nacional con el fin de conseguir mantenimiento y reparaciones de esta, a fin de frenar la peligrosidad en circulación. Luego de varias acusaciones por incumplimientos en los distintos puntos de la denuncia, la jueza Marta Yáñez instó con multas de distinta índole, mediante resolución, al ente nacional a ocuparse de la reparación y mantenimiento de esta traza vial.

En su descripción, la jueza Federal indica que “se está en presencia de una ruta que tiene una tasa de circulación mayor a los 5.000 vehículos diarios, algunos de gran porte y peso, lo que provoca que los trabajos que se realizan no resulten durables. A lo que debe adicionarse que desde este Juzgado Federal y a los fines de adecuar la ejecución, se le fueron indicando a la DNV algunas medidas puntuales tendientes al cumplimiento de la sentencia. Mal puede pretender la DNV justificar su inobservancia alegando la suscripción y renovación de diferentes convenios interadministrativos con la Administración General de Vialidad de la Provincia de Santa Cruz, pues esa circunstancia no la releva de los deberes de conserva y mejorar el sistema troncal de caminos nacionales que le impone el art. 2 del decreto-ley 505/58”.

Desde Vialidad Nacional -que depende del ministro Gabriel Katopodis- explicaron que se apelaron las multas aplicadas, y como dicho recurso fue concedido hasta que se expida la instancia superior al respecto «queda suspendido el pago» y resaltaron que a mediados de marzo «se comenzaron los trabajos de bacheo a cargo de Vialidad Provincial (a través de un convenio interadministrativo con Vialidad Nacional) y con la supervisión de Vialidad Nacional. Estas tareas ya estaban programadas para realizarse antes de que comience la veda de invierno».

Después de licitaciones cuestionadas, denuncias de corrupción, despidos, sobreprecios, devaluaciones, cuestiones climáticas, cambios de gobiernos nacionales, provinciales y municipales, miles de millones de pesos, la realidad es que la Autovía no está terminada. Esta situación pone en riesgo a chubutenses y santacruceños que por allí transitan, generan perjuicios económicos y demuestra el fracaso del plan de obra pública llevado adelante en los últimos 15 años y que en este tramo de la Ruta 3, costó la vida de más de 50 personas. Es momento de decir basta y exigir las obras prometidas y que fueron pagadas varias veces. (Fuente Diario Más Prensa)