Afirma que ya hizo ocho denuncias por abuso sexual de su expareja contra su hija

Belén Luján denunció públicamente que su expareja, el hombre con el que convivió 7 años y con quien pensó casarse, abusó sexualmente de su hija.
lunes, 4 de octubre de 2021 · 09:05

En un relato exclusivo con Jornada, una mujer relató todo lo que le tocó vivir en desgracia desde que su hija le confesó que el hombre con quien convivía y pensaba casarse abusó sexualmente de la menor. Hizo 8 denuncias y pide justicia urgente.

Belén Luján denunció públicamente que su expareja, el hombre con el que convivió 7 años y con quien pensó casarse, abusó sexualmente de su hija. Califica el hecho como un infierno. Llama a esa persona como “un monstruo”. Radicó 8 denuncias en menos de dos meses entre los abusos y las amenazas recibidas contra ella y su familia. “Jamás te imaginás que puede llegar a semejante atrocidad y a arruinarle la niñez. Estoy acá para pedir justicia. Mi tranquilidad sería que le den prisión preventiva. Que haya un juicio, cualquier víctima merece eso”.

El relato de Belén es escalofriante. Dice que adquiere las fuerzas que le da su hija porque lo que más desea es que quien abusó de ella lo pague. “Viví y dormí durante 7 años con él. Hasta el día que nos enteramos porque mi hija toma la valentía y el coraje para contarme que esta persona abusaba de ella desde los 7 años (tiene 12). Hace dos años ya no la abusaba pero durante 3 o 4 años lo hizo. Desde que ella tiene la valentía de contarme los hechos terribles, con cada detalle que daba no logramos que se vaya. Tuve que decirle que se lleve lo que quiera y le ofrecí plata, el auto, la camioneta, las herramientas, pero no fue fácil. Al tercer día logramos que se vaya”, recordó.

Afirmó la mujer, que además es abogada y conoce el proceso por el que está atravesando puntualizó que “como mamá lo hice de la forma más tranquila. Califico lo que vivimos como un infierno porque como mucho dormí una hora a la noche como mucho , no comí y tuve pesadillas constantes. Cuando iba a ver a mi hija estaba atormentada. La realidad es que no le deseo a nadie estar en mis zapatos. Cuando uno confía en una persona jamás pensás que te va a tocar lo más preciado que tenés que tu hija. Que la cuidás, la amás. Jamás te imaginás que puede llegar a hacer semejante atrocidad como arruinarle la niñez”, reveló.

Tomar valor

Se refirió al momento en que la chica toma valor para revelarle lo que estaba sucediendo: “En el momento que me cuenta, él justo abre la puerta y pensó que yo la estaba retando porque le decía: no lo puedo creer y me agarraba la cabeza. Perdí noción de la hora y el día, me daba cuenta por si estaba oscuro o el sol. Me dijo: qué hizo ahora. Y yo le dije: no, qué hiciste vos. Le empecé a preguntar. Abrió los ojos como sorprendido y le dije: hasta que no me digas toda la verdad de acá no te levantás porque mi hija lo admite. Qué hiciste. Mi hija chica empieza a llorar y yo le pido que se vaya a la pieza. Le doy mi celular y me voy a la mesa. Y le dice: cuidado que con lo que digas vas a arruinar una familia. Yo le digo: cuidado las pelotas, yo voy a contar lo que tengo que contar. Quién es la persona que tenemos al frente. La voy a acompañar hasta lo último. Dijo: me voy a bañar justo en el momento que ella contaba la atrocidad. Ella me siguió contando. Me pidió que no llame a la policía por su otra hermanita”, deslizó.

Belén no sale de su asombro y angustia. Es así como vive todo el tiempo. “Cuando terminó de bañarse lo desconocí. ¿Con quien viví? Me paro y le digo: no sé cómo hiciste para hacer tanto daño: cuando yo dormía cuando iba a la iglesia. Esos momentos le arruinaron la infancia”, agregó.

Reveló además que “al tercer día que logramos que se vaya , que decía que se iba a matar. Para esto, se sentía culpable mi hija. Cargaba la mochila de un monstruo. Le dije que haga lo que quiera, que nos ahorraríamos un proceso penal. Hablo con el papá de mi hija y mi familia contándoles esta situación. Fue terrible. Traté que todo sea organizado y menos traumático”, subrayó.

Denuncia

Relató Belén que “realizamos la denuncia e intervino el SAVD (Servicio de Asistencia a la Víctima) y nos dijo que no deberíamos seguir interrogando a la nena, que lo que había contado era lo que tenía que quedar. Para esto, no la volvemos a indagar. Habló y hasta el 7 de agosto no se vuelve a hablar. Este mes recibí amenazas de sus hermanos. Me decían que me iban a pegar. Me pidieron el escrache social porque soy profesional y no sabían qué decisión se iba a tomar conmigo. Ya no sabían qué hacer para molestarme. Hoy ya llevo la octava denuncia entre amenazas y hostigamiento y abuso. Ya es inmanejable. Estamos hablando de 8 denuncias en poco más de 50 días”, deslizó.

Aclaró en todo momento que no le teme a nada, que lo peor en su vida ya sucedió. “Miedo no tengo. El miedo lo perdí el día que me enteré que había vivido 7 años con un monstruo y a veces, uno le tiene miedo al afuera y te das cuenta que el peligroso, el extraño estaba adentro con vos y dormía con vos. Yo la cuidaba a mi hija y le decía que me hable si alguien le hace algo. Ella sí tiene miedo y por ella estoy acá para pedir justicia. La tranquilidad sería la prisión preventiva. Que la fiscal a cargo que aún no se el nombre la pida. Nos daría la tranquilidad para que se garantice la seguridad. Hace unos días estaba en la Laguna Chiquichano él. No solo abusó de mi hija, de una sobrina también. No tiene un límite. Si no le importa sus familiares menos un niño en el centro o en la laguna. No tenemos libertad. Hace un mes y medio que no estamos en el centro”, manifestó.

La mujer indicó que “le dije que no tiene que ser víctima y que se pueda empoderar. Es una nena que le arruinaron la infancia. Que vuelva a ser esa nena alegre que era hasta que este parásito le sacó todo. Abusó en cada casa que alquilamos, en la casa de la abuela, no tuvo límites. Por lo que ella cuenta, calculamos entre 3 o 4 años de abusó”, detalló.

Ver lo positivo

No obstante a todo lo sucedido “yo trato de verle las cosas positivas. Cuando ella me contó esto, me dijo al otro día que era una liberación. Tiene 12 años y no lo podía creer. Con esta persona tenía pensado casarme. Si ella podía ver de lo malo o bueno, cómo yo no. Se estaba sacando una mochila de 2 años de abuso. Era terrible. Veo eso. Es difícil pero estoy más fuerte que ayer y que mañana”, afirmó.

Habló de todo el peregrinaje en estos dos meses. “En la comisaría de la mujer falta perspectiva de género. No hay que juzgar a la mamá de la víctima sin estar en los zapatos de uno. La experiencia profesional no influye en nada. El dolor que lleva una mamá y la mochila nadie te la puede cuestionar. La víctima no hay que victimizarla: hay que mostrar al presunto imputado y yo lo hice por las redes. Él tiene que tener vergüenza, nosotras no. Que no me recomienden no escrache para no victimizarla. No, no la victimizo, la empodero para que el día de mañana sea una mujer parada que la pudimos defender y se haga justicia. Que haya un fallo ejemplar, que la víctima de abuso atrás nuestro que diga, si ella pudo con este fallo, yo también voy a poder. Quiero haya un juicio. Cualquier victima merece eso”, concluyó.# (Fuente: Diario Jornada)