Qué hay detrás del combate al fuego en la Patagonia: la voz de un brigadista santacruceño
Luego del incendio forestal registrado en El Chaltén y de una quema de pastizales en El Calafate que no pasó a mayores, brigadistas del Consejo Agrario Provincial de Santa Cruz continúan en estado de alerta ante el avance del fuego en distintas regiones del país. Claudio González, brigadista y trabajador voluntario, relató cómo fue el operativo en la zona cordillerana, la coordinación interinstitucional y el desgaste físico y emocional que implica combatir incendios, al tiempo que pidió mayor conciencia ciudadana para prevenir tragedias ambientales.
Del incendio en El Chaltén al estado de alerta permanente
Los incendios forestales volvieron a encender las alarmas en la Patagonia. En los últimos días, brigadistas santacruceños participaron del operativo en El Chaltén, donde el fuego logró ser contenido gracias a un intenso trabajo en el terreno y a condiciones climáticas favorables. Apenas regresaron a Río Gallegos, el equipo se mantuvo en apresto ante nuevos focos, como el registrado en El Calafate, que pudo haber afectado viviendas.
"Llegamos el domingo a la noche y ni siquiera nos sacamos la ropa. Estábamos atentos por si había que salir de nuevo", relató a 'Arriba el Día' por radio Nuevo Día, Claudio González, brigadista del Consejo Agrario Provincial, quien explicó que la temporada de incendios exige estar preparados de manera constante.
Un trabajo coordinado y de alto riesgo
Durante el incendio en El Chaltén, las brigadas de Santa Cruz trabajaron junto a Parques Nacionales, bomberos, fuerzas de seguridad y organismos provinciales, bajo el Sistema de Comando de Incidentes. González destacó la magnitud del operativo y la logística desplegada, con medios aéreos, helicópteros y aviones hidrantes operando de forma simultánea.
"Es un trabajo que cambia minuto a minuto. La meteorología, el viento y el terreno definen las estrategias. Es como un juego de ajedrez permanente", explicó. En su caso, cumplió tareas de coordinación aérea, comunicaciones y análisis meteorológico, mientras que los brigadistas más jóvenes realizaron el trabajo más exigente en la montaña.
Brigadistas voluntarios y el desgaste acumulado
Actualmente, la brigada del Consejo Agrario en Río Gallegos cuenta con menos de 20 integrantes activos. González señaló que, con el paso de los años, el voluntariado se vuelve más difícil de sostener por las exigencias laborales y familiares.
"Muchos somos voluntarios. Esto implica dejar cumpleaños, fiestas y a la familia esperando. Hay compañeros que se van a un incendio mientras su familia ya estaba lista para salir de vacaciones", contó. Aun así, remarcó que el compromiso se mantiene por la vocación y el compañerismo: "Vamos porque va el otro, porque nadie queda atrás".
Santa Cruz, con capacidad de asistencia regional
El brigadista recordó que Santa Cruz es la única provincia del país que cuenta con un convenio binacional de colaboración con la región chilena de Magallanes para el combate de incendios forestales. Además, confirmó que las brigadas están listas para asistir a otras provincias, como Chubut, donde los incendios llevan semanas activos y el agotamiento del personal es significativo.
"Si hay que salir en ayuda de otra provincia, lo vamos a hacer", aseguró durante la mañana de radio Nuevo Día.
El llamado a la prevención y a la responsabilidad ciudadana
González fue enfático al pedir mayor conciencia social, especialmente en un contexto donde muchos incendios se originan por acciones humanas evitables. "Si hay viento, no hay que hacer fuego. Hoy existen alternativas para cocinar o calefaccionarse. Un descuido le cuesta mucho al Estado y pone en riesgo vidas", advirtió.
Finalmente, subrayó que el objetivo del trabajo es preservar el patrimonio natural para las futuras generaciones. "Combatimos el fuego para que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar de estos lugares. La prevención es clave para que esta temporada sea más tranquila".
(Fuente: El Diario Nuevo Día)

