Un ladrón entró al templo y huyó con la bici del sacerdote
El hecho ocurrió el martes en el barrio Máximo Abásolo de Comodoro Rivadavia. Un desconocido ingresó al templo y robó la bicicleta que el cura párroco usaba para movilizarse diariamente.
La parroquia María Goretti, ubicada en el barrio Máximo Abásolo de Comodoro Rivadavia, vivió una situación inesperada durante la mañana del martes 2 de diciembre de 2025, cuando un desconocido ingresó al templo y robó la bicicleta que el cura utilizaba como principal medio de movilidad. El hecho ocurrió mientras los colaboradores se preparaban para la misa matutina.
Hortensia, integrante del equipo parroquial, relató que vio a un hombre bajar por la escalera interna del edificio sin sospechar que se trataba de un intruso. "Pensé que era alguien que estaba arriba haciendo algo, nunca imaginé que podía haber sido la bicicleta del padre", contó. Minutos después, advirtió que el hombre salió con una bicicleta. "Le dije a una compañera: ‘Me parece que la bicicleta del padre se la llevaron'".
El ladrón escapó sin ser visto
Según el testimonio de la colaboradora, el delincuente actuó con rapidez y desapareció sin dejar rastros. "Miré para afuera para la calle, no vi dónde se metió, no lo vi más. Subí a mirar todas las aulas y la bicicleta no estaba", señaló. El cura párroco, el padre Elkin, se enteró del robo instantes antes de comenzar la misa.
La preocupación aumentó cuando se confirmó que la bicicleta era prestada. "Ahora se quedó sin movilidad, él andaba con su bici incluso para hacer deporte. Y además la bicicleta era prestada, así que está preocupado", explicó Hortensia. Algunos vecinos sospechan que el hombre podría conocer el lugar: "Por cómo se movió, pareciera que conocía el espacio".
Pedido de colaboración y nuevas medidas
La comunidad religiosa pide ayuda para recuperar la bicicleta. La parroquia ya difundió el hecho en redes sociales y solicita a quienes tengan información que se comuniquen con la parroquia María Goretti o se acerquen al templo para aportar datos. "Que avisen acá o a los teléfonos que están circulando en redes. Todo suma para poder recuperarla", expresó la colaboradora.
Tras el episodio, el equipo parroquial anunció que reforzará controles internos. "Vamos a estar más atentos. Cuando estamos rezando adelante no vemos lo que pasa atrás. Una persona va a tener que quedarse en el fondo, y la puerta de la escalera quedará cerrada con llave", adelantó.
Diario Jornada

