Un mes sin Mario García: su hermana exige una búsqueda real en Caleta Olivia
A un mes de la desaparición de Mario "Pato" García en Caleta Olivia, su hermana escribió una carta a la redacción de El Diario Nuevo Día para pedir que el caso vuelva a hacerse visible. Denuncia fallas graves en la investigación, falta de búsqueda real y exige respuestas del Estado.
A continuación, El Diario Nuevo Día publica la carta enviada a la redacción por Gisella Cruz, hermana de Mario "Pato" García, vecino de Caleta Olivia desaparecido desde el 8 de diciembre.
A un mes de la desaparición de mi hermano, exijo que lo busquen de verdad. Necesito ser escuchada y por eso les escribo, pidiéndoles encarecidamente que puedan hacer público este caso y renovar la nota. Ayer realizamos una marcha porque necesitamos respuestas y no las tenemos. Hasta hoy, no hay nada. Solo conjeturas.
Mi nombre es Gisella Cruz, soy la hermana de Mario "Pato" García, y hace casi un mes que no sabemos dónde está mi hermano. Mario tiene 50 años y fue visto por última vez el 8 de diciembre en Caleta Olivia, Santa Cruz.
Mi hermano no es una persona que se haya ido sin avisar. No abandonó su vida. Mario tiene una condición mental -retraso madurativo y convulsiones- que hacía que siguiera casi siempre la misma rutina. Caminaba por las mismas calles y veredas, por la noche organizaba lo que haría al día siguiente y siempre me avisaba si iba a viajar o a participar de un torneo de pesca. Cuando estaba lejos, hablábamos por videollamada.
A Mario no se lo tragó la tierra. Sin embargo, la investigación avanza lentamente, con errores, omisiones y decisiones tardías que hoy nos hacen dudar seriamente de que exista una búsqueda real.
Falencias graves en la investigación
Desde el primer momento pedimos compromiso real del Estado, pero lo que encontramos fueron fallas muy graves. La vivienda de mi hermano no fue preservada como un lugar clave para la investigación. No se activaron canes de búsqueda en las primeras horas, que son fundamentales. No se revisaron ni analizaron a tiempo las cámaras de seguridad.
Los rastrillajes fueron escasos, breves y sin continuidad. El primer rastrillaje, de hecho, lo comenzamos solos, como familia, ante la falta de respuestas.
La Clave 19 fue emitida aproximadamente siete horas después de realizada la denuncia. El 26 de diciembre llamé a la línea 134 para realizar la denuncia a nivel nacional, porque hasta esa fecha el ministerio competente no lo había hecho.
Un antecedente que no puede ignorarse
El 5 de noviembre de 2025, Mario García realizó una nota pública -difundida también por un noticiero local, Canal 2- en la que expuso falencias graves en el funcionamiento de la comisaría local. En esa nota manifestó que la zona se encontraba "liberada" y atribuyó la responsabilidad al comisario jefe de la Seccional Tercera que estaba en funciones en ese momento.
Mi hermano dejó constancia expresa de que se hacía responsable de lo que decía y luego ratificó formalmente el contenido de esa denuncia ante la Fiscalía. Este antecedente no puede ni debe ser ignorado.
"A mi hermano no lo desapareció el silencio"
Mario es de tez morena, contextura delgada y cabello castaño oscuro. Tiene cicatrices visibles en el abdomen y la espalda por cirugías, y una cicatriz de quemadura en el brazo derecho. El día que desapareció vestía una remera negra con tres rayas blancas, jean y zapatillas blancas.
Todo esto nos lleva a decirlo con dolor, pero con absoluta convicción: mi hermano no desapareció, a mi hermano lo desaparecieron.
No quiero rumores. Quiero la verdad. Mi hermano nunca se quedó callado, siempre dio la cara, siempre fue de frente. Y hoy, yo hago lo mismo por él.
Gisella Cruz
(Fuente: El Diario Nuevo Día)

