Crean dos nuevos fármacos para tratar el cáncer de mama con metástasis

Una investigación en la que han participado 106 pacientes de 21 hospitales de España concluyó que este tratamiento podría ser sustituido por otro biológico.
jueves, 12 de diciembre de 2019 · 09:59

Una investigación pionera, promovida por el grupo académico internacional SOLTI, concluye que para algunos cánceres de mama, la administración de quimioterapia podría ser sustituida por un tratamiento biológico. El estudio, de nombre CORALLEEN, acaba de ser presentado en el congreso mundial de cáncer de mama, que se está celebrando en San Antonio (Texas, EE.UU.) y publicado en la prestigiosa revista The Lancet Oncology . Las pacientes que se podrían beneficiar de este avance (un 30% de las enfermas con cáncer de mama) son aquellas que padecen un tumor hormonosensible con un alto riesgo de acabar en metástasis.

“La conclusión principal del estudio es que estas pacientes con tumores hormonosensibles que hoy, para prevenir que hagan metástasis, les tenemos que administrar quimio sí o sí, puedan tratarse con fármacos que son inhibidores de la proteína CDK4/6 que, junto con tratamiento hormonal, podrían conseguir eficacias similares e incluso superiores que la quimioterapia”, explica a La Vanguardia el doctor Aleix Prat, Jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínic de Barcelona, presidente de SOLTI y coinvestigador principal de la investigación.

Este tipo de fármacos (en el estudio se ha usado el ribociblib pero hay dos más: palbociclib y abemaciclib) se están usando con gran éxito en enfermas (y también enfermos) que lamentablemente ya han sufrido metástasis. Incluso en la actualidad, varios estudios están evaluando su efectividad, en pacientes con las mismas características que los que han participado en el estudio CORALLEEN, pero una vez administrada la quimioterapia. “Nosotros hemos cambiado un poco el escenario”, esgrime Prat. “Pensamos que estos fármacos podían tener un valor después de la quimio, pero nos preguntamos al mismo tiempo si contaban con la potencialidad de evitarla, algo que nadie había planteado. Y nuestro estudio demuestra que sí”, añade.