El conmovedor mensaje dentro de una botella tirada al mar que recorrió 11.000 kilómetros en 16 años

Una estudiante la encontró en una playa y le envió su hallazgo a una publicación que pudo dar con algunos detalles sobre el autor del texto.
miércoles, 19 de febrero de 2020 · 20:10

En agosto pasado, la estudiante Nikki Saadat, de la Universidad de Columbia Británica, halló una botella de plástico que contenía una nota cerca de Queen Charlotte, Canadá. Pero solo puedo descifrar la fecha del mensaje: noviembre de 2003. El descubrimiento le planteó un desafío que iba a tener sus frutos.

Hace poco, Saadat mostró a unos compañeros de clase las fotos de su descubrimiento y ellos le dijeron que estaba escrito en indonesio, al tiempo que le explicaron que ese tipo de botella es típica de los países del sureste asiático.

Fue así que les mando una traducción de la carta a los periodistas de Vancouver Courier, quienes la verificaron y publicaron la semana pasada. A continuación, un fragmento de lo que escribió el autor del mensaje, Yoris Naikambo:

"Mamá… Perdóname por no haber escuchado tus consejos a pesar de que eran los mejores para mí. Mamá… Perdóname por estar avergonzado de tu trabajo a pesar de que hacías todo eso solo por mí, para que cada día hubiera comida sobre la mesa. Y nunca te has quejado de nada por aquello, pero me tienes a mí, un hijo arrogante que no sabe cómo estar agradecido".

Los periodistas de la publicación consultaron con personas que manejan el idioma y descubrieron que la carta había sido escrita por un hombre, porque Yoris es un nombre masculino extendido en la isla de Java, mientras que el uso de la palabra “mamá” en lugar de otra palabra más común, “ibu”, sugiere que el autor sea probablemente un cristiano procedente de una familia humilde y crecido en un entorno rural en el este del país.

No obstante, los periodistas no consiguieron dar con detalles sobre la vida o el destino de Yoris. Tampoco se sabe si él o su mamá siguen vivos. Tampoco se conoce desde dónde fue arrojada al mar la botella, que terminó en la costa canadiense 16 años y casi 11.000 kilómetros después; no se descarta que fuera lanzada desde otro país que no sea Indonesia.

Entre tanto, Saadat no pierde la esperanza de descubrir algo sobre el autor del emotivo mensaje y ya ha enviado diversos correos electrónicos a los medios indonesios contándoles su historia. (Minuto Uno)

 

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