Insólito: una mujer "amamantaba" a un gato embalsamado en pleno vuelo

Todo comenzó cuando un pasajero notó que la mujer a su lado hacía cosas extrañas con una manta en la que llevaba envuelto, supuestamente, a su bebé. La extraña situación se viralizó rápidamente en las redes sociales.

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En un vuelo que iba de Siracusa a Atlanta, Italia, dos pasajeros vivieron una situación insólita. Un hombre notó que la mujer que estaba sentada a su lado llevaba envuelto algo de extraña procedencia. Pero lo que llamó la atención de los otros pasajeros fue que empezó a amamantar a esa “criatura”. Uno de ellos registró la situación y se viralizó el vídeo en las redes sociales.

Después de un largo tironeo se descubrió que la mujer tenía una especie de gato embalsamado envuelto en esa manta.

Todo comenzó cuando, después de un rato de estar sentado, un pasajero notó que la mujer a su lado hacía cosas extrañas con una manta en la que llevaba envuelto, supuestamente, a su bebé. La abrazaba y le hablaba. Pero él vio una criatura peluda debajo. Así, llamó al personal de cabina que se acercó para asistirlo.

“Yo vi el gato. Soy una persona súper comprensiva, pero lo que está haciendo la mujer está pasando los límites. Le está dando de comer a un gato en un avión”, repetía el pasajero y agregó: “Es un viaje de 5 horas, es desagradable. Es horrible.”

La mujer abrazaba con fuerza a la manta y la criatura debajo. En cuanto se acercó el personal de cabina, ella se resistió a mostrar lo que llevaba consigo. “¿Quieren invadir mi privacidad y tomar la responsabilidad? ¿Realmente vas a hacerte responsable?”, repetía la mujer mientras que negaba la presencia de un gato. Aseguraba que se trataba de un bebé.

El personal de seguridad insistía. “¿Puedo quitarte la manta?”, le preguntó. En ese entonces, la mujer se dio cuenta de que otro pasajero estaba grabando todo con su teléfono y aseguró que esas imágenes serían “la prueba de la violación a su privacidad”. Ante la insistencia, la mujer se resignó: “Quite la manta”. En cuanto la sábana se deslizó quedó al descubierto que lo que la mujer abrazaba era una suerte de gato embalsamado.

“¡Es un gato!”, gritó el hombre que estaba al lado y se levantó de golpe. La mujer lo corrigió: “Es un lince y es mi animal de compañía autorizado”. Sobre el final del video se produjo la situación más delirante: la mujer mostró a cámara la cara del animal: tenía dos ojos de plástico.

 

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