En la miseria

Así está la educación en Santa Cruz, donde el gobierno cierra escuelas o las "parcha" para comenzar las clases a como dé lugar, mientras le ofrece un pobre aumento a los educadores. ¡Ah! Es la paritaria testigo, pero los demás sindicatos guardan silencio.
miércoles, 27 de febrero de 2019 · 06:44

Así no hay futuro. Eso está claro. Mientras este gobierno sea el que conduzca los destinos de Santa Cruz, la educación parece condenada a ser vapuleada año tras año en medio de una indignación que ya equipara a la resignación del "vecino promedio".

La educación es el futuro y todos los países desarrollados apuestan a ella casi como prioridad de gobierno. Sin embargo, en Argentina y particularmente en Santa Cruz se la trata casi como a un enemigo, al que hay que complicarle el camino cada día.

En materia educativa, el año no podría haber comenzado peor en Santa Cruz, donde el Gobierno arrancó cerrando escuelas o parchándolas al ritmo del ya incalificable IDUV, con millones de pesos que deberían ser destinados al mantenimiento, pero no se sabe dónde están.

Y si algo le faltaba a la siempre pobre situación estructural era que ahora los chicos puedan promocionar con tres materias previas, forzando el avance de los alumnos sin importar si los conocimientos fueron asimilados o no. Total, en la universidad y en la vida, que se arreglen ellos.

La presidenta del Consejo Provincial de Educación, "Chachi" Velásquez, ya se ganó un lugar inigualable entre los peores funcionarios de la historia de Santa Cruz, con decisiones y declaraciones lamentables, mientras avanza como si nada pasara, pidiendo enviar a los chicos "con alegría" al colegio. Ese colegio que tan poco les puede brindar.

Para que hablar de lo salarial, donde la oferta para los docentes, en la paritaria testigo de la provincia, arrancó con una propuesta que en realidad es una obligación del gobierno: el pago unificado.

Parece mentira, pero así fue y en el segundo encuentro concretado ayer, apareció lo que debería haber sido un ofrecimiento, pero es una propuesta que invita al rechazo inmediato (y así fue) por parte de los gremios de los trabajadores, ante un mísero 10 por ciento que no alcanza para cubrir, ni por asomo, las necesidades salariales en medio de una inflación galopante como la que se vive en nuestro país gracias a la conducción de una gestión como la de Mauricio Macri que acumula  ya casi tres años y medio sin una sola buena noticia para los trabajadores.

Es por esto que la educación de Santa Cruz está en la miseria y la paritaria que marca el eje avanza con preocupación y la lucha de los gremios docentes mientras el resto mira de costado, como si nada pasara. 
Y allí nuevamente la ausencia de gremios que gritan a viva voz cuando las malas medidas sin del gobierno de Macri, pero callan triste y repudiablemente cuando lo son del gobierno de Alicia.

UCPN, APAP y ATE, que a esta altura es el mejor amigo del gobierno, guardan silencio y casi que se frotan las manos mientras esto sucede. Luego arreglarán pobres acuerdos salariales a cambio de cuestiones que todavía no terminan de salir a la luz, pero logran que dirigentes como Alejandro Garzón se transformen en aliados incondicionales de la gestión de Alicia.

Uno gobierno de Alicia que ni siquiera en un año electoral decidió comenzar una mejor cara, quizás ya sabiendo de la resignación de quienes todavía deberían luchar, pero se debaten entre insultar por Facebook o acostarse a mirar televisión y olvidarse, al menos por un momento, de los problemas.

En este último año de gestión, está claro que la educación terminará siendo una materia pendiente para este gobierno. Ahora, sólo resta saber si también lo serán la salud, la justicia, la cultura y el deporte entre tantas otras cosas más. (El Diario Nuevo Día)