Cómo evitar estafas virtuales con alquileres en Las Grutas

En lo que va del verano el área de fiscalización detectó 15 casos consumados y pudo evitar alrededor de 80. Usan fotos de lugares reales, pero cuando los turistas llegan se encuentran con que el lugar no está en la dirección indicada o tiene otra numeración.
viernes, 17 de enero de 2020 · 18:01

Cerca de 15 estafas detectó en lo que va del verano el área de Fiscalización Turística y 80 pudo evitar mediante su intervención.

¿La modalidad? La publicación a través de redes sociales o sitios de internet de fotos de viviendas o departamentos por los que piden sumas más económicas que las habituales.

Al cerrar el trato, exigen señas que en algunos casos llegan al 50% del valor de la estadía. Luego, una vez en el destino, se revela el engaño. El turista burlado descubre que el lugar existe, pero con otra numeración. O que directamente no está donde le dijeron, ni son reales los contactos que mantuvo durante los llamados previos a su llegada a la villa.

“Generalmente las señas o anticipos las hacen depositar en cuentas que no pueden ser rastreadas con facilidad. Evitan cuentas de bancos y optan por sistemas como Mercado Pago u otros similares. La gente se confía porque durante lo que dura la negociación atienden los celulares, se muestran persuasivos. Pero después, una vez que llegaron a Las Grutas y vieron que el alojamiento no existe, nunca más consiguen respuestas a través de esos teléfonos”, contó Guillermo Martín, el titular de la cartera fiscalizadora.

El trabajo de inteligencia que realizan los estafadores es minucioso. “La gran mayoría de las veces las fotos que utilizan son de complejos o de casas que existen. Se aprovechan de lugares que tienen lindas fachadas o buena ubicación. Después, publican cualquier otra foto de los interiores” informó Martín.

Esto genera que, desde su área, los empleados que trabajan recibiendo consultas tengan que chequear cada detalle. “Por eso es importante que los dueños de los alojamientos vuelquen todos sus datos.

Porque tal vez, ante una inquietud de alguien que llama antes de cerrar trato, nos encontramos con que el lugar es real, pero les dieron nombres ficticios de los dueños o encargados, o no coincide el cuit, etc. Algo nos hace descubrir el inminente engaño”, explicó el funcionario.
Con respecto a la modalidad de oferta, generalmente este tipo de estafadores promociona sus presuntas propiedades a través de redes sociales como Facebook o mediante páginas de alquileres turísticos, como Mercado Libre, que tiene un apartado para arrendar viviendas.

El método de pago también es un dato importante, porque generalmente evitan pedir depósitos en cuentas bancarias. “Aunque esto –señala Martín– no siempre se da. De hecho, logramos detectar a una persona que estafó a varios turistas y utilizaba una cuenta bancaria para recepcionar el monto de las reservas. Se dio con su identidad a través de ese dato. Esa denuncia la maneja la policía de Neuquén” detalló el funcionario.

Este caso pudo ser descubierto casualmente. “A un amigo mío le ofrecieron una propiedad frente al mar muy lujosa y espaciosa por $3000 diarios, y si pautaba por determinada cantidad de días le ofertaban $2200. Era a través de un perfil de una presunta inmobiliaria. Me llamó para consultar porque intuyó el engaño y pudimos indagar y luego derivar todo a la policía. Varios habían caído en la trampa”, relató Martín.

Recomendación

Por eso, el funcionario aconseja que lo mejor es apelar a la secretaría de Turismo antes de cerrar cualquier acuerdo de alojamiento, si es que algunas de las condiciones o datos generan dudas sobre la verosimilitud de la oferta.

“Nosotros poseemos el listado de todos los alojamientos categorizados. Pueden consultarnos a través de nuestra web (www.lasgrutasturismo.gob.ar), escribirnos a esa página (info@lasgrutasturismo.gob.ar) o llamarnos (02934-497463) . Y evacuaremos cualquier consulta” aseguró el hombre.

Cuando la publicidad es engañosa

Otra de las irregularidades que pueden afectar a los turistas a la hora de alquilar tiene que ver con la publicidad engañosa. Ofertas de lugares con determinadas comodidades o capacidad que, una vez en el destino, terminan siendo completamente diferentes a lo pautado.

La buena noticia es que, para este tipo de inconvenientes, está protocolizado el abordaje. Y la secretaría de turismo puede intervenir para que los damnificados se aseguren de recibir lo que deben. Es decir, el reintegro de la seña (la indemnización deberá ser por un máximo de tres días). O, en su defecto, que el propietario les asegure un alojamiento de una calidad igual o superior a la acordada.

“Generalmente estas cosas ocurren con los lugares no categorizados, es decir, los que no figuran en el listado de la secretaría de turismo. Los propietarios, en general, no tienen problemas en devolver la seña. Pero hubo casos en los que tuvimos que mediar. E incluso algunos en los que los afectados en realidad eran los prestadores, porque habían acordado un alquiler para 4 personas, y los que viajaron fueron 7 y exigían camas por ese número, cuando el arreglo había sido otro” manifestó Guillermo Martín, el titular de fiscalización turística municipal.

Para evitar caer en engaños

Chequear los alojamientos ofrecidos antes de depositar alguna seña. Si los montos que ofrecen resultan menores o muy económicos en relación al resto de la oferta vigente para esta temporada, es mejor prevenir. Lo ideal es consultar a la secretaría de turismo local. A través de la web www.lasgrutasturismo.gob.ar, la página info@lasgrutasturismo.gob.ar o el teléfono 02934-497463.

Conviene sospechar y chequear también si la cuenta que ofrecen para realizar alguna seña previa a la llegada al destino no pertenece a ninguna entidad bancaria, y proponen alguna otra modalidad de pago, que provocará que no sea fácil rastrear al receptor del dinero.

Encender las alertas si piden, a modo de anticipo, sumas superiores al 30% del total de la estadía. Si exigen el 50% o más alegando que esa es la manera de asegurarse la reserva conviene chequear en la dirección de turismo antes de celebrar el acuerdo.

La publicidad engañosa es otra modalidad de estafa. Si alguien le ofreció algo que no es lo acordado, al llegar y constatar el engaño debe exigir el reintegro de la seña (la indemnización deberá ser por un máximo de tres días). O, en su defecto, solicitar que el propietario le asegure un alojamiento de una calidad igual o superior a la acordada.