El Pez por la boca muere

Peralta castigó al municipio por no pagar retractivo a los municipales mientras el Gobierno Provincial aún no desembolsa el retroactivo a los docentes. Demagogia política y mediocridad discursiva forman parte del proselitismo oficialista en cada una de las unidades básicas.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

El gobernador de la provincia, Daniel Peralta, castigó duramente a la gestión municipal por no pagar el retroactivo a sus empleados durante uno de sus últimos acompañamientos a candidatos a intendentes de la ciudad. Mientras tanto, los docentes siguen aguardando que el gobierno abone el retroactivo del aumento salarial dado por decreto en el intento de ponerle punto final al conflicto que se desarrolló en el primer semestre de este año.

Así están las cosas, con las contrariedades en las que incurre el Gobernador de la provincia en cada uno de sus discursos de campaña. La belleza en sus palabras acompañadas por su verborragia exitan el ánimo de los presentes en cada una de las unidades básicas. Sin embargo, el vaciamiento de la parla oficialista se refleja en la realidad misma.

Es legítima la militancia y cada uno de los esfuerzos que se hacen en estos tiempos democráticos por ganar poder en este caso en la capital santacruceña, pero no lo es el mentirle a la gente desde un escenario elevado apenas unos metros por sobre la militancia.

Peralta sigue basando sus discursos en una vaga crítica a la oposición, mientras da muestras de falta de ideas, de no poder vanagloriarse de la gestión propia, y de ser política y económicamente dependiente de Cristina Fernández de Kirchner.

La pobreza en la gestión municipal no es menos que la provincial. No pagarle el retroactivo a los municipales es lo mismo que no pagarle a los docentes, por lo que el Gobernador sigue mintiendo a la gente mientras habla desde alguna tarima.

La realidad muestra una provincia que quedaría en banca rota de no tener un gobierno kirchnerista. El monoempleo, la saturación del sistema previsional y el sistema de salud, ambos deficitarios muestran el nivel de ineficiencia de estos ocho años peronistas en la provincia, no pudiendo aprovechar esa ventaja. (El Diario Nuevo Día)