Las petroleras y las mineras son los dueños de Santa Cruz

La afirmación tiene sus premisas en la manera de actuar del Gobierno con sus propios recursos, dejando a la buena de Dios la explotación de los mismos. La quita de las exenciones impositivas para las mineras es sólo para los nuevos emprendimientos, con lo cual los actuales  que saquean las tierras de Santa Cruz siguen aportando el 1 % del valor boca de pozo. Mientras tanto YPF ni siquiera respeta los acuerdos salariales de sus trabajadores.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

 

Si bien la provincia está entre la espada y la pared en esta crisis económica como consecuencia de la dilapidación de sus propios recursos, el insistente empleo de la administración pública para alimentar políticas clientelistas, y el bozal obsecuente que se auto impone para no desafiar al Gobierno Nacional, hoy las empresas petroleras y mineras gobiernan la provincia, sin atisbo del Gobierno a poner las cosas en su lugar.
Es así como la tibia quita de las exenciones impositivas de la era menemista dada en el 2010, y que elevaba las regalías mineras al 3 % del valor boca de pozo (una tomada de pelo, considerando los miles de millones que se llevan, mas el pasivo ambiental irreversible) sólo se aplicará a los próximos proyectos mineros, lo que demuestra el miedo de todo el arco político a exigir un pago digno de sus propios recursos explotados por empresas multinacionales.

YPF

Un párrafo aparte merece el análisis de cómo YPF, con capitales argentinos y españoles hace y deshace en la provincia, sin ni siquiera respetar los convenios y los acuerdos salariales con  los trabajadores, mientras el resto de las petroleras sí lo hacen aún con menos recursos que la mayor productora de crudo en Santa Cruz.
Por otro lado, mientras el Gobierno sufre una crisis económica considerable, con un presupuesto deficitario, y sin poder pagar los salarios de sus trabajadores, YPF no accede a respetar la legislación provincial para las nuevas concesiones petroleras y tiene a la provincia a la deriva en lo que a previsibilidad económica se refiere. Sus intenciones de seguir produciendo son sólo una expresión de deseo.

Los proyectos  mineros y petroleros siguen llegando  a la provincia y los organismos de Gobierno festejan la puesta en marcha, sin tener en cuenta que con 8 años de gobierno kirchnerista, de bonanza económica, de precios de los commodities altos, del petróleo en alza y el oro en su esplendor, Santa Cruz no ha llegado a ser autosustentable.

Las represas

Las represas sobre el río Santa Cruz quedan a medida que pasa el tiempo, sólo en los sueños de Cépernic, si bien están presupuestadas en Nación, la inminente salida de la Presidenta dentro de 4 años, ya pone en dudas por lo menos la puesta en marcha y la conclusión de la mega obra.
Isolux Corsán aún no culmina con la Megausina, y los frentes de las minas para abastecerla siguen en veremos.

De este modo, queda por decir que de no ser por la riqueza de estos suelos, que siguen siendo materia de desperdicio, sin ser redituables para los santacruceños, hoy la provincia no sería otra cosa que una vieja tapera.
Mientras las ruedas de la explotación de los principales recursos sigan en manos de multinacionales de manera ilimitada y con contratos tan librados al azar, la provincia de Santa Cruz no sea dueña de su suelo, la posesión es virtual y discursiva pero no real. (El Diario Nuevo Día)