Tras retomar el cargo, la Presidenta se instaló en Santa Cruz

Tras su regreso al cargo, la presidenta Cristina Kirchner mantuvo hoy audiencias con funcionarios en la quinta de Olivos y luego se instaló en Santa Cruz, donde pasará el fin de semana en familia.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

La jefa de Estado, acompañada por sus hijos Máximo y Florencia y su nuera Rocío García, partió desde el sector militar de Aeroparque hacia su residencia de Río Gallegos donde permanecerá en primera instancia, y luego se trasladaría a El Calafate, se informó extraoficialmente.

Cristina había retomado por la mañana en la residencia de Olivos sus actividades oficiales, mediante una serie de reuniones con funcionarios del Gabinete, en su segundo día de trabajo luego de la operación de tiroides que se le practicó el pasado 4 de enero.

A las 10:30, la mandataria recibió al jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, para avanzar en distintas acciones de gobierno y luego convocó al ministro de Educación, Alberto Sileoni.

También se reunió con el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, y con el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, quien organiza la agenda de actividades de la mandataria.

Por la tarde, Cristina tenía pautado recibir a empresarios de FEMSA, embotelladora de Coca Cola, pero finalmente delegó esa actividad al vicepresidente Amado Boudou y decidió trasladarse al sur.

De esta forma, la Presidenta regresó a Santa Cruz, adonde no iba desde hacía un mes, luego de no haber podido pasar parte de su posoperatorio allí, como tenía previsto, por pedido de los médicos que la operaron, quienes le aconsejaron no alejarse demasiado de Buenos Aires para un mejor seguimiento de su estado de salud.

Cristina, al retomar sus funciones en la Presidencia tras su licencia médica de 20 días, aclaró que recién dentro de un mes estará trabajando a pleno, dado que por prescripción médica tiene que evitar movimientos exigidos de su cuello y en ese sentido no puede saludar a sus seguidores como suele hacer en los actos.

Muy relajada y de buen humor, este miércoles la mandataria había dejado al descubierto su cicatriz en el cuello en su reaparición pública y calificó como "un milagro" el cambio del diagnóstico inicial de cáncer.