30 camiones y $400 millones: el robo de agua en Caleta
El presidente de Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE), Matías Cortijo, denunció un millonario esquema de robo y venta ilegal de agua potable en Caleta Olivia. Señaló que el circuito involucraría a unos 30 camiones que generan hasta 400 millones de pesos diarios y advirtió sobre posibles complicidades internas. En respuesta, anunció cambios en la empresa y la implementación de controles automatizados para frenar la maniobra.
El presidente de SPSE, Matías Cortijo, lanzó una fuerte denuncia pública sobre la existencia de un circuito ilegal de extracción y comercialización de agua potable en Caleta Olivia, al que calificó como "un negocio muy grande".
Según explicó, el esquema movería cifras millonarias a diario. "Estamos hablando de un negocio de 400 millones de pesos por día, con unos 30 camiones trabajando bajo esta modalidad", detalló en declaraciones televisivas en Canal 9.
Sospechas internas y cambios en la empresa
Cortijo también advirtió que no se descarta la participación de personal de la propia empresa estatal en la operatoria. "Sospechamos que había gente dentro de Servicios Públicos que facilitaba esta operatoria", afirmó.
En ese sentido, indicó que ya se tomaron medidas internas para intentar frenar el circuito ilegal. "Tuvimos que hacer algunos cambios de gente para poder frenar esto. Obviamente todo esto generó malestar y mucha resistencia", reconoció.
Nuevos controles para frenar el robo de agua
Frente a esta situación, SPSE avanza en un plan para cerrar los puntos vulnerables del sistema. El titular del organismo anunció la construcción de un nuevo cargadero que contará con tecnología automatizada.
"Estamos haciendo un cargadero nuevo que va a estar automatizado, con control de caudal y verificación de los vehículos que están cargando", explicó. Además, remarcó otro problema crítico: "Muchos de esos camiones que distribuyen agua no tienen ningún tipo de habilitación, entonces no sabemos si el agua se mantiene potable".
El objetivo, sostuvo, es terminar con el mercado ilegal y garantizar que el suministro cumpla con las condiciones sanitarias correspondientes. "Sobre todo lo que queremos es que no nos roben agua para salir a venderla", concluyó Cortijo, marcando el eje de una problemática que ahora quedó bajo la lupa en Caleta Olivia. (Fuente: El Diario Nuevo Día)

