Ambiente Sur celebra el 52° aniversario del descubrimiento del Macá tobiano
La emblemática especie, endémica de Santa Cruz y en peligro crítico de extinción, fue identificada en 1974 en cercanías de El Calafate. Destacan décadas de trabajo para su conservación.
La Asociación Ambiente Sur conmemora este 27 de abril el 52° aniversario del descubrimiento del Macá tobiano (Podiceps gallardoi), una especie única de la provincia de Santa Cruz que fue registrada por primera vez en 1974 por el naturalista Mauricio Rumboll junto a su entonces ayudante de campo, Eduard Shaw, en la laguna Los Escarchados, en las proximidades de El Calafate.
Desde la organización destacaron el valor histórico de aquel hallazgo, ya que se trataba de un ave desconocida para la ciencia, y subrayaron además la incorporación de Shaw a la nueva Comisión Directiva de la ONG, un hecho que consideran especialmente significativo en este nuevo aniversario.
A partir de aquel descubrimiento, distintas instituciones comenzaron a investigar a esta especie que hoy se encuentra catalogada en peligro crítico de extinción y que, además, es endémica de Santa Cruz, es decir, que solo habita en este territorio. En ese marco, en 2009 Ambiente Sur, junto a Aves Argentinas, impulsó el Proyecto Macá Tobiano, una iniciativa que permitió retomar estudios específicos y avanzar en medidas concretas de conservación en los ambientes que ocupa esta ave migratoria.
Actualmente, el Macá tobiano es una de las especies centrales del trabajo de Ambiente Sur, particularmente en los estuarios atlánticos de la provincia, donde pasa el invierno entre los meses de abril y agosto. Allí, los equipos de conservación realizan censos poblacionales y monitoreos simultáneos en los ríos Gallegos, Coyle y Santa Cruz, en condiciones climáticas muchas veces adversas. Estos relevamientos permiten evaluar la evolución de la población, identificar amenazas y seguir el desarrollo de los ejemplares juveniles antes de su migración hacia las lagunas del noroeste provincial, donde se reproducen.
El trabajo de la organización no se limita a la investigación, sino que también incluye acciones de educación ambiental y sensibilización en las comunidades cercanas, a través de capacitaciones, talleres escolares, propuestas culturales y materiales pedagógicos orientados a las infancias.
En este nuevo aniversario, Eduard Shaw recordó aquel momento fundacional señalando que "un muchacho joven coleccionó un macá en una laguna sin saber que era una nueva especie para la ciencia", y reflexionó sobre el presente del ave, cuya situación sigue siendo crítica por diversos factores. En ese sentido, expresó su reconocimiento a todas las personas que, a lo largo de los años, han trabajado "contra viento y marea" para conocer más sobre la especie y garantizar su conservación.
Desde Ambiente Sur remarcaron que los esfuerzos sostenidos junto a organizaciones y actores locales han sido fundamentales para proteger al Macá tobiano, aunque advirtieron que el desafío continúa vigente ante el delicado estado de la especie.
(El Diario Nuevo Día)

