Buscan explicación a la misteriosa muerte de pingüinos en un sector de Santa Cruz
Los cuerpos de otros tres pingüinos fueron divisados este martes en la playa de pedregullo Las Roquitas, en el acceso norte a Caleta Olivia y se desconocen las causas de la muerte.
La aparición de decenas de pingüinos muertos en distintos sectores de la costa atlántica del norte de Santa Cruz genera preocupación entre vecinos, pescadores y especialistas vinculados al estudio de la fauna marina.
De acuerdo con una publicación del diario El Patagónico, durante las últimas dos semanas se habrían registrado al menos treinta ejemplares sin vida en diferentes puntos del litoral santacruceño, especialmente en zonas cercanas a Caleta Olivia. Muchos de ellos fueron observados por pescadores que frecuentan el sector conocido como Bajada de la Osa, aunque se presume que la cantidad podría ser mayor debido a la existencia de sectores costeros poco transitados.
Hasta el momento, ni el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) ni el Consejo Agrario Provincial emitieron información oficial respecto de la situación, por lo que aún se desconocen las causas concretas de los decesos.
La falta de precisiones genera interrogantes, especialmente porque años atrás se registró una importante mortandad de lobos marinos en la región asociada a brotes de gripe aviar, situación que motivó estudios y análisis específicos para determinar el origen del fenómeno.
No obstante, especialistas consultados por El Patagónico indicaron que durante esta época del año suele registrarse una mortandad natural de pingüinos, principalmente debido al proceso migratorio que emprenden miles de ejemplares hacia el norte.
Según explicaron, muchos individuos, en especial los más jóvenes, atraviesan condiciones extremas durante el desplazamiento y no logran alimentarse adecuadamente, lo que provoca cuadros severos de desnutrición y agotamiento que terminan causando su muerte. Posteriormente, las mareas arrastran los cuerpos hasta las playas.
Los ejemplares hallados hasta el momento corresponden a la especie de pingüino de Magallanes, una de las más características de la Patagonia.
Mientras continúan las observaciones y no se conocen resultados de eventuales estudios, se recomienda a la población evitar el contacto con los animales muertos y mantener alejadas a las mascotas de los restos hallados en la costa, como medida preventiva ante la posibilidad de enfermedades o contaminación biológica.
(Con información de El Patagónico)

