El gobierno provincial advierte que el futuro de los aumentos salariales depende del endeudamiento
El secretario de Estado de Trabajo rompió el silencio en Radio Nuevo Día con una fuerte definición política que abre un nuevo frente de debate en Santa Cruz. Sus declaraciones dejaron en claro que las negociaciones con los gremios y el cumplimiento de los compromisos de fin de año dependen de una sola condición.
En una entrevista otorgada al programa "Arriba el Día", que se emite por Radio Nuevo Día - FM 100.9, el titular de la cartera laboral, Javier Aravena, pateó el tablero político al condicionar de manera directa la capacidad económica del Ejecutivo para sostener los sueldos estatales. Sus palabras generaron inmediata repercusión, ya que vinculan el bolsillo de los trabajadores de la administración pública con el destino de una millonaria herramienta financiera que hoy se discute a puertas cerradas.
El funcionario dejó entrever que el margen de maniobra que tiene la provincia es prácticamente nulo si no se destraba el conflicto en el ámbito legislativo. Sin rodeos, Aravena soltó una frase que busca presionar de lleno a los sectores de la oposición: "Con esa liberación de recursos, van a estar la previsión y el futuro de los aumentos salariales".
El trasfondo de la negociación y la advertencia
Aunque el funcionario valoró el inicio de las mesas paritarias y rescató la búsqueda de consensos entre el Estado empleador y los gremios, sus explicaciones técnicas desnudaron la fragilidad de las arcas provinciales. La gran incógnita que plantea el gobierno es cómo planea reestructurar el presupuesto para cumplir con los trabajadores si se cae el plan principal.
Con esa liberación de recursos, van a estar la previsión y el futuro de los aumentos salariales
"Celebramos este momento que estamos viviendo, tanto el trabajador como el Estado empleador, en función de que estamos charlando, discutiendo, buscando los máximos consensos a fin de lograr consolidar una propuesta salarial que satisfaga la necesidad del momento", argumentó Aravena, abriendo paso a un panorama mucho más complejo para los próximos meses.
La sombra sobre el aguinaldo de diciembre y los fondos corrientes
La mayor sorpresa de la entrevista llegó cuando el secretario de Trabajo corrió el foco de la discusión inmediata y lanzó una preocupante advertencia de cara al cierre del año, sembrando dudas sobre la capacidad de pago del Estado santacruceño.
"La única verdad es la realidad, y la verdad es que nosotros necesitamos tomar esa deuda para poder volcar los otros recursos en función del salario del sector público. Es algo altamente necesario, nos va a dar previsibilidad. Yo no sé cómo vamos a llegar al aguinaldo de diciembre si nosotros no tenemos esa previsión", disparó el funcionario.
Presión directa en la legislatura por las obras clave en el interior provincial
El debate no solo pasa por lo estrictamente salarial, sino también por el costo político que el Ejecutivo busca trasladar a los diputados provinciales que ponen reparos al proyecto de 600 millones de dólares. Aravena apeló a su historia personal para marcar la cancha en las localidades que sufren postergaciones históricas.
"Soy nacido aquí en Río Gallegos, pero vivo en Caleta Olivia prácticamente toda mi vida, y la necesidad del agua es de hace muchas décadas. Este endeudamiento va a posibilitar generar obras de infraestructura muy necesarias", remarcó, apuntando al impacto social de la medida.
El costo político para los diputados de Caleta Olivia, Puerto Deseado y San Julián
El titular de Trabajo redobló la apuesta y cuestionó la postura de aquellos legisladores que deberán regresar a sus localidades a explicar su voto en caso de rechazar el financiamiento externo.
"No veo que un diputado que no esté acompañando esta iniciativa legislativa pueda pararse de cara a los vecinos de Caleta Olivia y decirles que no va a acompañar las obras de infraestructura. Pasa lo mismo con Puerto Deseado, y pasa lo mismo con la interconexión de Puerto San Julián con Gobernador Gregores. Yo no veo que los diputados realmente se puedan poner de cara al pueblo y decirnos por qué no", concluyó, asegurando que la reactivación de la obra pública es el único motor viable para reactivar el consumo interno.

