La querella sostiene que el ARA San Juan tenía fallas previas y deficiencias críticas al momento de la misión
La abogada querellante Valeria Carreras habló en Radio Nuevo Día 100.9 y aseguró en Río Gallegos que el hundimiento del ARA San Juan no fue un accidente imprevisible, sino una tragedia evitable, en el marco del juicio que busca determinar responsabilidades por la muerte de los 44 tripulantes.
El juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal de Río Gallegos, continúa en etapa testimonial con un fuerte foco en determinar responsabilidades penales por la muerte de los 44 tripulantes.
En diálogo con el programa Fuera de Contexto de Radio Nuevo Día 100.9, la abogada querellante Valeria Carreras -quien representa a 34 familias- sostuvo que las pruebas reunidas hasta el momento refuerzan la hipótesis de que el hecho pudo haberse evitado. "No estamos frente a un accidente imprevisible, sino ante una tragedia evitable", remarcó.
El proceso ya lleva alrededor de 25 testigos y se espera que finalice esta etapa en julio, con una posible sentencia entre agosto y septiembre de 2026.
Fallas técnicas y condiciones precarias
Uno de los puntos centrales del juicio es el estado en el que navegaba el submarino al momento de la misión. Según detalló Carreras, existían fallas estructurales previas que ya habían sido reportadas, además de serias deficiencias en equipamiento y logística.
Entre los aspectos más graves, mencionó problemas en los sistemas de navegación, falta de funcionamiento en herramientas clave como la mesa de ploteo y el uso de elementos vencidos para la purificación del aire. "Había situaciones básicas que no estaban garantizadas para la seguridad de la tripulación", explicó.
También se expusieron dificultades en las comunicaciones, ya que la Armada carecía de servicios esenciales, lo que obligaba a utilizar medios alternativos en situaciones críticas. A esto se suman los riesgos propios de la misión, considerada una de las más extensas del año en 2017.
Silencios, resistencia y reclamo de justicia
Otro aspecto que genera preocupación es la actitud de algunos testigos vinculados a la Armada Argentina. Según la querella, existe una fuerte reticencia a declarar y un "temor reverencial" hacia los superiores, lo que dificulta el esclarecimiento de los hechos.
Carreras señaló que "hay testigos que responden ‘no recuerdo' incluso ante cuestiones básicas", lo que evidencia una cultura institucional que, según indicó, podría haber contribuido al encubrimiento de irregularidades.
En este contexto, el juicio también refleja el impacto humano de la tragedia. A más de ocho años del hundimiento, familiares continúan reclamando respuestas, mientras algunos de ellos fallecieron sin conocer la verdad. "Lo que buscan es saber quién tomó las decisiones y por qué se envió el submarino en esas condiciones", expresó la abogada.
De esta manera, el proceso judicial en Río Gallegos se consolida como un paso clave en la búsqueda de verdad, memoria y justicia, no solo para las familias del ARA San Juan, sino también para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse. (Fuente: El Diario Nuevo Día)

