Ley de Glaciares: el gobierno quiere sancionarla esta semana
El Gobierno nacional busca avanzar esta semana con la reforma de la Ley de Glaciares en la Cámara de Diputados, con el objetivo de habilitar inversiones mineras en zonas actualmente protegidas. El oficialismo asegura contar con los votos necesarios, mientras organizaciones ambientalistas y sectores opositores advierten sobre el impacto en reservas de agua y ecosistemas clave.
El Gobierno nacional acelera el tratamiento de la reforma a la Ley de Glaciares en el Congreso, con la intención de lograr su aprobación en Diputados en los próximos días.
Desde La Libertad Avanza sostienen que cuentan con el respaldo suficiente para alcanzar el quórum y sancionar la iniciativa, con apoyo de bloques dialoguistas como sectores del PRO, la UCR y fuerzas provinciales.
La estrategia oficial apunta a consolidar los cambios antes del cierre de la semana legislativa, tras la media sanción obtenida en el Senado.
Cambios clave: minería en zonas protegidas
El proyecto propone modificar los criterios de protección vigentes y habilitar actividades económicas, especialmente mineras, en zonas periglaciares que hasta ahora estaban restringidas.
Estas áreas son consideradas estratégicas por su rol como reservas de agua dulce y reguladores naturales del sistema hídrico.
Además, la reforma busca transferir mayor poder a las provincias para definir qué zonas proteger y cuáles habilitar para explotación, reduciendo la intervención del Estado nacional.
Apoyo de gobernadores y foco en inversiones
La iniciativa es impulsada por gobernadores de provincias con fuerte potencial minero, como Catamarca, San Juan, Salta y Mendoza, que ven en la reforma una oportunidad para atraer inversiones, especialmente en proyectos de cobre y litio.
El objetivo es potenciar el desarrollo económico a través del régimen de inversiones incluido en la Ley Bases, sancionada en 2024.
Críticas y advertencias ambientales
El avance del proyecto generó cuestionamientos de organizaciones ambientalistas y sectores de la oposición, que advierten sobre el impacto que podría tener la flexibilización de las zonas protegidas.
Durante las audiencias públicas realizadas previamente, cientos de expositores manifestaron su preocupación por la posible afectación de ecosistemas sensibles y fuentes de agua.
El debate promete escalar en los próximos días, en un escenario donde el Gobierno apuesta por el desarrollo minero, mientras crecen las alertas por las consecuencias ambientales.
(Fuente: El Diario Nuevo Día)

