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Más de 120 mil km: familia viaja de Argentina a Alaska

Martín y Rocío, junto a sus hijos, Roma y Nereo, son los protagonistas de "Familia a bordo por el mundo", un proyecto que nació en Argentina y los llevó a recorrer el continente con el objetivo de llegar a Alaska. Actualmente se encuentran en Colombia, donde dialogaron con Radio Nuevo Día sobre su historia, los desafíos del viaje y el cambio de vida que implica vivir en movimiento. La familia apuesta a una forma distinta de vivir, combinando trabajo remoto, educación a distancia y experiencias culturales en cada destino.

Redacción Nuevo Día
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Vender todo, dejar la rutina y lanzarse a la ruta no fue una decisión impulsiva, sino el resultado de un deseo compartido. Martín ya tenía experiencia como viajero, mientras que Rocío necesitaba ese empujón final. "Si no me animo ahora, no me animo nunca más en la vida", recordó ella durante la entrevista.

Así nació "Familia a bordo por el mundo", un proyecto que comenzó con un auto Dodge Rural modelo 83, bautizado "Milo", con el que recorrieron más de 120 mil kilómetros por Sudamérica. Brasil, Chile, Bolivia, Perú y cada rincón de Argentina formaron parte de ese primer tramo.

Sin embargo, el camino no estuvo exento de dificultades. Un accidente en Perú los obligó a regresar al país y reorganizar el viaje. Lejos de abandonar el sueño, retomaron la travesía, esta vez en transporte público, con la mira puesta en Centroamérica.

Vivir viajando: trabajo, educación y adaptación

Uno de los interrogantes más frecuentes es cómo se sostiene una familia en movimiento. En su caso, la respuesta combina creatividad y adaptación. "Abrimos nuestra propia agencia de marketing y trabajamos de manera digital", explicó Martín, quien además continúa capacitándose mientras viaja.

Rocío, por su parte, encontró en las artesanías una forma de sustento que varía según el país. "En cada lugar funciona algo distinto, así que siempre estamos reinventándonos", contó.

Más de 120 mil km: familia viaja de Argentina a Alaska

La educación de sus hijos también forma parte del desafío. Utilizan un sistema a distancia destinado a argentinos en el exterior, lo que les permite mantener la continuidad pedagógica mientras recorren el continente.

"Tratamos de no dejar la vida normal estando en movimiento", resumieron, destacando que, más allá del viaje, siguen priorizando la familia, la educación y el crecimiento personal.

El viaje que transforma y el verdadero sentido del camino

Más allá de lo geográfico, el mayor impacto del proyecto es interno. "No volvemos más a ser los mismos", afirmó Martín, dejando en claro que el cambio va mucho más allá del destino.

Para ellos, Alaska no es solo un punto en el mapa, sino un símbolo. "Es el norte de nuestro sueño. Cada persona tiene su Alaska", reflexionó. En ese sentido, remarcan que lo importante no es la meta, sino el proceso.

"El viaje lo hacen las personas", aseguraron, destacando que cada experiencia está marcada por los encuentros en el camino. Desde Colombia, donde actualmente se encuentran, resaltaron la calidez de la gente como uno de los aspectos más valiosos.

Más de 120 mil km: familia viaja de Argentina a Alaska

Finalmente, dejaron un mensaje que resume el espíritu de su historia: "Hay un montón de cosas por vivir. Animarse puede ser el cambio que necesitaba tu vida para que sea inolvidable".

Una invitación abierta a repensar rutinas, prioridades y sueños, desde una familia que decidió convertir el movimiento en su forma de vida. (Diario Nuevo Día) Producción @pabloeduardomouesca

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