Un vuelco, una muerte y muchas dudas de una familia que exige justicia en Río Gallegos

El 7 de febrero se produjo un vuelco donde murió una mujer. La familia duda del accionar de la policía y de la jueza Rosana Suárez que rechazaría todos sus planteos. La hija de la víctima contó a Radio Nuevo Día cada una de las anormalidades que descubrieron.
viernes, 30 de octubre de 2020 · 20:36

El 7 de febrero del año 2019, en horas de la madrugada, se producía un vuelco sobre la ruta nacional 3, en cercanías del autódromo de Río Gallegos. Producto del mismo una mujer perdió la vida, iba sola en el rodado, y hasta ese momento se trataba de un accidente vial.
Pero con el correr de los días, la familia de Ángela Elizabeth Barrientos Saavedra, quién tenía 44 años, comenzó a tener muchas dudas acerca de lo que para ellos no fue un “simple accidente”.

Daiana Almonacid, hija de Ángela, hablo en el programa “Arriba el Día” que se emite de lunes a viernes de 09:00 a 12:00 por Radio Nuevo Día, donde contó detalles que dejan más dudas que certeza en una causa que para la Jueza de Instrucción, Rosana Suárez, estaría cerrada.
Daiana relató que desde el 7 de febrero del 2019, que “estamos remando esperando por un juicio, exactamente qué pasó no sabemos y es lo que estamos buscando”
Sobre esa fatídica madrugada contó que su mamá se dirigió a comprar, “más precisamente a las 3:20 y de ahí no supimos más nada, la salimos a buscar y no sabíamos nada hasta las 06 que recién tuvimos contacto con la policía”.

Unos minutos antes “una policía que maneja las guardias en el hospital se comunicó conmigo vía Facebook, me mandó un mensaje con una foto de mi mamá que tenía su documento y que ella estaba internada  y que yo vaya al hospital para firmar una autorización de la operación”, pero Daiana dijo que en ese momento no le contestó. 
Minutos después “se acercó la policía a mi casa a decirme que a mi mamá la habían encontrado y que había tenido un vuelco en la ruta y me invitaron ir al hospital para dicha firma”. Los policías pertenecían a la Comisaría tercera, que tiene la jurisdicción del lugar del accidente.

Dentro de todo lo que estaba pasando “uno no se da cuenta de lo que pasó, está metida en eso y tratando de que descanse de una vez”. “A mí se me prendió la lámpara horas después, a partir de las 10 de la mañana que a mí me habían autorizado el retiro del cuerpo como es protocolo, me dirigí a la Tercera a retirar los papeles y me autorizaron a hacer una cremación”. 

Aquí fue su primera señal de alarma para Daiana ya que cuando fue a la funeraria  para realizar los trámites pertinentes “me dijeron que era muy raro que la policía me autorizara una cremación porque siendo accidente vial está prohibido, ahí empecé a pensar y sacar las conclusiones”.
Ante todo esto “pedí la historia clínica de mi madre donde me di cuenta que el ingreso fue a las 03:45 de la madrugada y que había estado estable desde las 04:45 hasta las 05:45, en ese tiempo pudo haber sido operada”.

Sospecha de un encubrimiento

Consultada por las sospechas que tiene de lo que ocurrió dijo que son muchas y que el día del accidente en la guardia del Hospital Regional “había más de 6 policías charlando con un médico y le dijeron a una amiga mía, que llegó antes que yo, que mi madre había salido despedida del auto y que tenía un traumatismo de cráneo y por eso la iban a operar”.
Pero “cuando a mí la policía me fue a buscar me dijeron que a ella la habían sacado porque el auto se estaba incendiando, hay cosas que no cerraban” relató. 
Las imágenes obtenidas ese día por el Diario Nuevo Día en el lugar del accidente no muestran ninguna señal de incendio.

Sin peritaje

El día que pasó el accidente “nunca se acercó Criminalística a realizar ningún tipo de medidas, jamás se acercaron al lugar, pero ese mismo día llamaron a la nueva guardia a acercarse al lugar”, contó Daiana.
La Jueza Rosana Suárez “me ha rechazado todas las pruebas que yo presenté, me rechazó el pedido de las cámaras de seguridad de San Martín e Italia para ver el procedimiento que hizo mi mamá y porque se fue a la ruta”.

“Me acerque al centro de monitoreo y me dijeron que las cámaras funcionan pero me las negaron, desde la justicia”.
Al ser consultada por los fundamentos del rechazo de esas pruebas la hija de la víctima de este hecho dijo que “según la jueza el auto fue revisado y los peritos dijeron que el accidente fue culpa de ella”. “La jueza confirmó que -los policías- no tuvieron ningún contacto con mi mamá, ellos dicen ver un auto que iba a Chimen Aike y perderlo de vista, que el auto iba con balizas, desaparecieron las balizas y cuando se acercaron el auto estaba volcado, esos son los dichos y lo que aceptó la jueza”, contó indignada.

Otro de los grandes interrogantes es el descubrimiento de un acta de secuestro, sin completar, que habrían encontrado los familiares, horas después del accidente.
En ese lugar, esa misma tarde, “mis familiares se acercaron y lo que encontraron ellos fue un acta de secuestro abollada y tirada en el lugar”. “Yo la guarde porque tiene todos los detalles de mi madre, de las cosas que había en el auto, toda la documentación está escrita en esa acta que estaba tirada en el lugar”. “La volví a presentar porque me la rechazaron para investigarla”. “Me rechazan todo porque le creen a la policía, se niegan a la prueba de caligrafía”.

Daiana publicó en sus redes sociales la fotografía de un patrullero chocado. Ella en diálogo con los periodistas de radio Nuevo Día dijo que “nosotros encontramos con ese patrullero chocado, es el único Focus que tiene la Comisaría Tercera estaba chocado del mismo lado que mi auto y que tenía marcas”. “Esa mañana el auto fotografiado donde se ve un manchón blanco de lado a lado, el auto no lo quise retirar y a la tarde lo entregaron al depósito judicial, cuando lo fui a ver me encontré con que el auto no tenía ninguna marca”. Una vez más “la jueza aprobó que el auto no tenía problemas técnicos ni de incendio y ahí se contradice con la versión de la policía”, concluyó.

Fotografía que la familia publicó y presume que fue el patrullero presente esa madrugada