Los Sauces: una pericia confirmó las sospechas de lavado en operaciones de la inmobiliaria de los Kirchner

El trabajo -realizado a pedido de Cristina- llevó un año y medio: falta de recibos por alquileres, compras de propiedades sin fondos declarados y contabilidad inexacta.
lunes, 14 de junio de 2021 · 20:12

Después de un año y medio, ingresó al Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) un informe parcial de la pericia que se ordenó sobre Los Sauces SA, la inmobiliaria de la familia Kirchner por la que la vicepresidenta y sus hijos estan acusados de haber lavado 30 millones de pesos. Pagos de alquileres sin respaldo documental, falta de fondos para adquirir algunas propiedades y registraciones contables inexactas son sólo algunas de las irregularidades detectadas por los peritos de la justicia. 

La inmobiliaria de la familia Kirchner -valuada por los interventores judiciales en 953.281.600 pesos- siempre fue dueña de nueve propiedades. Nunca comercializó otros inmuebles por fuera de esos. Hasta 2015 tuvo dos inquilinos que al representar el 86% de la facturación, garantizaron ingresos por 25,6 millones de pesos: esa fue la suma que abonaron por los contratos de alquiler Lázaro Báez y Cristóbal López.

La sociedad se utilizó "para canalizar fondos simulando alquileres" y esto permitió el ingreso al patrimonio de la familia "cercanos a los 30 millones de pesos", sostiene la acusación del fiscal Gerardo Pollicita, bajo la cual la que la familia Kirchner fue enviada a juicio oral junto a Báez, Cristóbal López, Fabián De Sousa, Osvaldo Sanfelice y Romina Mercado, entre otros.

Una vez constituida Los Sauces SA, la firma comenzó a adquirir propiedades: "más de 23.897 metros cuadrados por 3.087.000 dólares en pocos años", sostuvo la fiscalía. Las operaciones "fueron constantes en el tiempo" y el derrotero de "alquileres ficticios" devino en un procesamiento por lavado de dinero y por lo cual se intervino la compañía.

La compra de las propiedades, los contratos de alquiler a través de los cuales se usufructuaban los inmuebles y la documentación que debía respaldar esas operaciones fueron peritadas a pedido de Cristina Kirchner y Lázaro Báez. El trabajo a cargo del cuerpo de peritos de la Corte Suprema de justicia fue solicitado en octubre de 2019 y se presentó ante el Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) un informe parcial al que accedió Clarín.

Los peritos intervinientes fueron siete:, uno oficial -Abel Brito-, tres por la fiscalía -Aída Konig, Nicolás Scher y Magdalena Rúa- y otros tres de parte, Sergio Freidzon, Bibiana Paletta, José Luis Ganenceiran.

Antes de volcar sus conclusiones, por el momento parciales, los especialistas señalaron que “el alcance de las tareas ejecutadas a los fines de responder el presente cuestionario pericial contable se ha visto limitado”, por la falta de documentación completa de la inmobiliaria.

La compra de los inmuebles que alquilaron López y Báez, como otros que son ocupados por la familia Kirchner, fueron un punto central en la pericia, que debía establecer si Los Sauces tenía los fondos suficientes para adquirir esas propiedades.

A la hostería La Aldea de El Chaltén -que administró Báez hasta 2013- se le asignó un valor de 108.413.000 pesos, y según la pericia por ella se pagaron 200.000 pesos. Para ese entonces Los Sauces tenía en el banco 42.073 pesos. “La empresa apalancó financieramente a través del endeudamiento con una entidad bancaria, ya que la sociedad no disponía de recursos propios (generados por su actividad comercial), como así tampoco aportes irrevocables o préstamos de los socios de sus firmas”.

Respecto de los departamentos de Puerto Madero que alquiló López y que cuestan 600 millones de pesos, para el perito oficial y peritos del Ministerio Público Fiscal “Los Sauces no contaba con los fondos suficientes para cancelar los anticipos” y el origen de los fondos “está registrado con más de un mes de posterioridad a través de aportes irrevocables en efectivo realizados por Cristina y Néstor Kirchner a la sociedad”. Para los peritos de parte de los acusados, el aporte estuvo bien registrado y con ese dinero se hizo frente al pago del primer anticipo.

El terreno baldío ubicado en Río Gallegos, sobre el cual los Kirchner nunca decidieron construir, está valuado en 312.500 dólares. La pericia consignó que “quedó documentada la compraventa del inmueble (...) por un importe de U$S 97.000, y a su vez aprobada por el Acta de directorio Nº 12” pero que “no se puede determinar el origen de los fondos para tal operación inmobiliaria, ya que de la lectura del Libro Diario Nº 1 de Los Sauces S.A., no se visualizó registro contable alguno relacionado con la compra de este inmueble”.

Respecto a los dos complejos de departamentos que construyó y después alquiló Báez, se explicó que para concretar esa inversión en parte se contaba con dinero transferido por Hotesur -la empresa hotelera de la familia, también investigada por lavado- y a su vez se financiaron con aportes irrevocables que hizo Néstor Kirchner. Este último mecanismo también posibilitó la compra del terreno de la inmobiliaria que se encuentra en El Calafate.

Uno de los puntos de la pericia debía responder si el tratamiento, procedimiento y registración de los fondos utilizados para la propiedad de la calle Mascarello en Río Gallegos, había cumplido con los requisitos legales. Esa casa es la que utiliza Cristina Kirchner cuando viaja a esa ciudad. Cuenta con 892,8 metros cuadrados, y según el Tribunal de Tasación de la Nación vale 570.000 dólares, más del doble de los 250.000 que declaró haber pagado Los Sauces.

Cuando ese chalet fue vendido a la inmobiliaria de los Kirchner, la operación se realizó -consta en la pericia- por 200.000 pesos. “En cuanto a las fechas, según el boleto, la entrega del dinero se efectuó en algún momento previo a su firma de fecha 14/08/2009” y se registró en el ejercicio económico del 01/04/2010 al 31/03/2011.

Sobre esta propiedad, se consignó: “Los peritos manifiestan que el tratamiento de la registración contable refleja una inconsistencia temporal entre la compulsa realizada sobre el boleto de compra del mencionado inmueble y lo registrado en el libro Diario”. El pago de este inmueble se hizo en diez cuotas de 25.000 dólares y una final de 10.417 dólares.

Durante la pericia, y a pedido de Lázaro Báez, se analizaron los pagos de sus empresas a la familia Kirchner. Con un total de unos 7 millones de pesos, la suma fue abonada con cuatro de sus empresas: Valle Mitre ($ 2.836.724), Kank & Costilla ($1.999.431), Loscalzos y Del Curto ($1.691.580) y Austral Construcciones ($ 323.915). Así, el Grupo Austral representó el 23,33% de lo cobrado por Los Sauces entre 2009 y 2015.

Valle Mitre SRL, inquilina de Los Sauces SA, en simultáneo explotaba otra firma de los Kirchner, Hotesur SA, dueña del hotel Alto Calafate. Báez les garantizó, entre 2009 y julio de 2013, ingresos por 27.592.110 pesos. equivalente al 54% de los ingresos de Alto Calafate.

Cuando los peritos analizaron los alquileres con la inmobiliaria, aclararon que “la documentación incorporada resultó insuficiente para dar respuesta acabada al punto pericial”. Entonces, se indicó que el alcance de las tareas se vio limitado por no contar con “la mayoría de los contratos de locación celebrados entre Los Sauces S.A. y sus clientes, como tampoco con la totalidad de las facturas emitidas por la Sociedad. La mencionada ausencia de documentación impidió informar, en algunos casos, la causa que diera origen a la facturación detallada”.

Otra falencia en la contabilidad de Los Sauces, según el informe, es “la existencia de asientos globales mensuales de los movimientos bancarios en el Libro Diario N° 1 de la Sociedad, circunstancia que no permitió asociar en muchos casos, en forma directa, cada acreditación bancaria con la correspondiente registración contable de la cobranza”. Sumado a estos aspectos, no se contó “con la totalidad de las órdenes de pago emitidas por los clientes de Los Sauces S.A. a la mencionada sociedad”.

Así, se indicó que sólo se pudieron “vincular algunas de las acreditaciones con las facturas emitidas a Los Sauces” por parte de empresas de Lázaro Báez, con la siguiente salvedad: “en las cuentas bancarias (de la inmobiliaria) se detectaron varias acreditaciones originadas en pagos efectuados por Valle Mitre que no pudieron ser vinculadas con cada una de las facturas que cancelaban”. Los mismo ocurrió con Kank y Costilla y Loscalzo y Del Curto.

Estas irregularidades aplicaron también para los alquileres que abonaba Cristóbal López, bajo contratos con firmas del Grupo Indalo. La empresa Inversora M & S (de la que era empleada Romina Mercado, sobrina de Cristina y ex directora de Los Sauces) pagó un total de 13.896.672 pesos.

Sobre esta firma, al analizar varios pagos se consignó: “se verificaron acreditaciones correspondientes a la firma Inversora M&S que no pudieron ser asociadas con la factura que cancelaban”. En otros casos, hubo importes “que no pudieron detectarse en el extracto bancario”. Otros pagos no se pudieron vincular con “ninguna factura”.

Alcalis de la Patagonia, otra firma de López, pagó a Los Sauces 4,66 millones de pesos. Así, en total, las empresas del Grupo Indalo pagaron estos años 18,6 millones a la ex Presidenta en concepto de alquileres.

En estos casos, los peritos señalaron que “se verifican acreditaciones correspondientes a Alcalis de la Patagonia que no pudieron ser asociadas con la factura que cancelaban". (Clarín)